PROGRAMA ELECTORAL 1989.  PSOE.

Los socialistas espaoles, el PSOE, nos dirigimos a las ciudadanas 
y ciudadanos espaoles ante la convocatoria de unas nuevas 
elecciones generales. Les pedimos su apoyo y su voto para 
desarrollar las medidas que permitan nuestra mejor respuesta a los 
grandes retos de los prximos aos, as como para dar solucin a 
las cuestiones que ms preocupan a nuestra sociedad. Lo hacemos 
conscientes de que ofrecemos un programa del que habremos de 
responder al finalizar la prxima legislatura.

Espaa ha progresado mucho en los ltimos tiempos. En pocos aos 
hemos recuperado dcadas de aislamiento y atraso. Formamos parte 
del grupo de naciones ms democrticas y desarrolladas. Estamos 
integrados en la Comunidad Europea, Primera potencia comercial del 
mundo, y en el sistema de defensa democrtico. Nuestro peso en los 
asuntos internacionales y en los organismos multilaterales es 
hoy el que corresponde a esta nueva realidad, que slo era una 
aspiracin lejana hace apenas unos aos.

Nuestra sociedad tambin ha experimentado una profunda y Positiva 
transformacin- A las libertades polticas de que gozamos se une 
una mayor tolerancia social hacia los comportamientos 
individuales, ms conciencia de nuestras obligaciones tributarias 
para contribuir a las necesidades colectivas y una mejor situacin 
econmica.

Tambin individualmente se ha podido notar la diferencia. Hay ms 
espaoles con un puesto de trabajo, con una pensin, cubiertos 
sanitariamente, estudiando con becas o investigando con sus 
colegas europeos.

El mrito del progreso experimentado por Espaa se debe a la 
sociedad en su conjunto. Ha, sido un esfuerzo comn en el que el 
Gobierno del PSOE ha hecho de intrprete de las necesidades y 
aspiraciones colectivas, facilitando a travs de la labor de 
gobierno, la liberacin positiva de las energas existentes en la 
sociedad.

Este cambio realizado en muy poco tiempo ha situado los objetivos 
para los prximos aos en una dimensin distinta, y ha sido el 
origen de algunos problemas de crecimiento para cuya solucin 
estamos hoy en mejores condiciones.

Este es tal vez un buen momento para pensar sobre lo hecho y lo 
que queda por hacer. Hemos trabajado mucho, nos hemos esforzado 
para cambiar la realidad y la imagen exterior de Espaa, y lo 
hemos conseguido.

A Partir de ahora lo primero y ms obvio es no desandar el camino, 
no perder lo que hemos conseguido con mucho sacrificio. Lo 
segundo, abrir una perspectiva positiva a las posibilidades 
futuras de esta sociedad.

La propia dinmica de cambio y las decisiones adoptadas en el 
pasado nos sitan ante retos que pueden tener como cita 
significativa la de 1992, ao en el que confluyen unos hechos que 
deben ser contemplados can ilusin: la creacin del Mercado nico 
Europeo, la conmemoracin del Quinto Centenario del Descubrimiento 
de Amrica, la celebracin de la Exposicin Universal de Sevilla, 
los Juegos Olmpicos de Barcelona y la eleccin de Madrid como 
Capital Cultural de Europa.

Todava hay mucho que mejorar en Espaa, sobre todo si tenemos en 
cuenta que no estamos solos, que vivimos en un mundo muy dinmico 
en el que izo avanzar significa retroceder.

Es preciso continuar creciendo econmicamente para crear ms 
empleo, repartir mejor la renta y elevar el nivel de vida de todos 
los espaoles. Y lo queremos hacer manteniendo una relacin 
equilibrada entre produccin y consumo, ingreso y gasto pblico, 
precios y balanza de pagos, nica forma de conseguir un 
crecimiento estable y continuado.

Queremos organizar el presente de acuerdo con las necesidades que 
ya exige el futuro inmediato. La educacin, la investigacin y el 
esfuerzo cultural son elementos clave que nos ayudar n a 
desenvolvernos de forma creativa en el modelo de sociedad que se 
avecina.

Queremos atender a las preocupaciones y satisfacer las demandas de 
los ciudadanos en su vida cotidiana. La calidad de vida es un 
elemento esencial de la propuesta socialista para los prximos 
cuatro aos.

Es claro que unas cosas han cambiado en Espaa ms rpidamente que 
otras, y ahora se plantean distorsiones por ello. Las 
infraestructuras fsicas no estn todava al nivel que requieren 
nuestras necesidades. Tambin tenemos problemas con algunos 
servicios pblicos, que hay que resolver.

El acceso a los bienes culturales, la humanizacin de las 
ciudades, la conservacin del medio ambiente -autntico bien 
colectivo de inters pblico- son objetivos inseparables en una 
poltica de mejora de la calidad de vida, va que la Naturaleza, la 
ciudad y la cultura simbolizan las aspiraciones de una sociedad 
que desea avanzar hacia un futuro mejor. 

Todava subsisten diferencias entre Espaa y los pases europeos 
ms desarrollados. Acortar esas distancias en trminos de 
infraestructuras y servicios exige de inversiones pblicas 
crecientes y superiores en trminos relativos a las que se 
realicen en nuestro entorno. Para ello, el Estado deber  disponer 
de recursos crecientes y dotarse de una eficacia cada vez mayor 
Las propias instituciones europeas habrn de jugar un papel 
territorialmente compensador.

Una sociedad viva es una sociedad con problemas. Pero una sociedad 
articulada plantea y resuelve mejor esos problemas. Los poderes 
pblicos deber n apoyar la implantacin de los grandes 
instrumentos asociativos: sindicatos, asociaciones culturales, 
polticos, etc. Con la seguridad y la confianza de ser capaces de 
superar esos problemas, debemos sentarnos optimistas ante el 
futuro.

La experiencia de estos aos de gobierno y los problemas ya 
resueltos nos dan a los socialistas la confianza suficiente para 
seguir avanzando en el progreso de Espaa.

Un Gobierno no lo puede todo, pero puede mucho ms si est 
respaldado mayoritariamente por los ciudadanos. Por ello, a la 
hora de depositar el voto, es preciso reflexionar sobre lo ya 
conseguido, sobre lo que se desea para el futuro y en quin se ha 
de depositar la confianza Para que, desde el Gobierno, ayude a 
resolver los problemas que existen.

Y no slo porque sea un Gobierno eficaz en la gestin, sino porque 
est animado de una concepcin poltica, de una ideologa en la 
que resalte la defensa del inters colectivo y la solidaridad.
Los socialistas le presentamos aqu nuestro programa electoral, en 
el que figuran los problemas que nos preocupan y cmo pensamos 
resolverlos si contamos con el apoyo de los espaoles.

1992.

Una oportunidad para impulsar Espaa. 

Mil novecientos noventa y dos es un ao importante para Espaa.  
Los hechos que confluyen en esta fecha constituyen una buena 
oportunidad para que un Gobierno estable (...) las 
transformaciones necesarias para afrontarlos.  los socialistas 
queremos que 1992 sea una referencia (...) cara al futuro de la 
sociedad espaola.  Nuestra poltica comunitaria en el contexto del 
Acta nica ser  un pilar fundamental de la accin del gobierno en 
los prximos aos.  Adems, acontecimientos tan importantes como 
la conmemoracin del Quinto Centenario del Descubrimiento de 
Amrica, la celebracin de la Exposicin Universal de Sevilla, los 
Juegos Olmpicos de Barcelona y la eleccin de Madrid como Capital 
Cultural de Europa (...) al desarrollo de Espaa y a su impulso 
internacional.

La dimensin europea del 92

Si 1986 fue el ao de nuestro ingreso en las Comunidades Europeas, 
en 1989 hemos ejercido por primera vez la Presidencia del Consejo 
de la Comunidad. En el corto espacio de tiempo existente entre 
ambas fechas, hemos vivido con intensidad la experiencia 
comunitaria como uno de los hechos que ms y ms rpidamente estn 
cambiando Espaa. La Comunidad Europea ya no es para nosotros algo 
ajeno, sino el marco de nuestra realidad cotidiana. Y 1992 es un 
ao importante para los Doce pases de la Comunidad por ser el 
punto de referencia temporal para el ms reciente y profundo 
impulso integrador acordado con la aprobacin del Acta nica 
Europea.

Slo la construccin de una Europa unida puede ofrecer un futuro a 
los pases europeos.  Una Europa capaz de competir dentro del 
sistema mundial podr  desarrollar una sociedad con mayor bienestar 
y progreso para sus pueblos y ofrecer, al mismo tiempo, un modelo 
de solidaridad al resto de los pases del mundo.

Al entrar en la Comunidad Europea lo hemos hecho en un tren en 
marcha. Ello nos exige el doble esfuerzo de adaptacin a lo ya 
recorrido con anterioridad por los pases miembros y al nuevo 
proceso de avance hacia una Europa ms unida, ms equilibrada y 
ms desarrollada.

La dinmica europea de democratizacin y participacin ciudadana 
refuerza el proyecto nacional de los socialistas espaoles de 
lograr una cultura democrtica responsable. El PSOE reafirma su 
voluntad de reforzar el funcionamiento representativo pluralista y 
transparente de las instituciones. Los socialistas apostamos por 
una sociedad libre, igual y participativa en todos los mbitos.
La Comunidad Europea ha penetrado en Espaa obligndonos a 
efectuar cambios tan importantes como positivos. Pero tambin 
Espaa, con la fuerza creciente que caracteriza nuestra posicin 
internacional, influye en la poltica comunitaria, participando en 
su definicin e introduciendo los cambios necesarios para 
adecuarla a nuestras necesidades y concepciones. As lo hemos 
hecho y as lo seguiremos haciendo.

Mercado nico y Unin Econmica y Monetaria

Para Espaa, el impacto del Mercado nico va a ser positivo en 
trminos de crecimiento, creacin de empleo, reduccin del dficit 
pblico e impulso industrializador. Por ello, estamos interesados 
en conseguirlo. Pero puede ser todava ms positivo si adoptamos 
polticas que nos permitan aprovechar al mximo las ventajas 
derivadas de un mercado interior ms amplio, dinmico y 
competitivo.

* Apoyamos la consecucin de una Unin Econmica y Monetaria, que 
slo puede abordarse por etapas e introduciendo las modificaciones 
legales que sean necesarias.

* La mayor integracin econmica proporcionada por el Mercado 
nico puede provocar desequilibrios sociales y territoriales, por 
lo que desarrollaremos una eficaz accin en favor de medidas 
redistributivas que ayuden a articular un verdadero espacio 
econmico y social.

* Defendemos la armonizacin fiscal -tanto de impuestos directos 
como indirectos- como imprescindible para equiparar las 
condiciones de los intercambios.

* Consideramos necesaria una mayor convergencia de polticas 
econmicas que proporcione un marco estable a la actividad de los 
agentes econmicos en toda la Comunidad Europea.

Europa Social y Solidaria

La construccin del gran mercado interior no es un fin en s 
misma, sino un medio para conseguir un espacio comn con ms 
empleo y progreso social. Es necesario, por lo tanto, establecer 
junto a los objetivos econmicos y comerciales otros de contenido 
social. Deseamos una Europa de crecimiento y pleno empleo, de 
solidaridad y de justicia social, de paz y democracia.

Seguiremos defendiendo en la Comunidad Europea acciones que tengan 
en cuenta las repercusiones humanas, sociales y territoriales de 
la integracin econmica que respondan a una concepcin solidaria 
de Europa. En concreto, apoyaremos acciones para:

* Armonizar las condiciones de trabajo, definiendo una Carta 
Europea de Derechos Sociales Fundamentales.

* Promover un Di logo Social Europeo.

* Impulsar polticas de solidaridad como un Plan de Accin 
contra el Desempleo y otro de lucha contra la pobreza y la 
marginacin.

* Desarrollar polticas justas de cooperacin econmica y 
social con los pases en vas de desarrollo.

* Contribuir a la democracia industrial a travs de 
legislaciones comunitarias sobre informacin, consulta, 
negociacin y participacin de los trabajadores de las 
empresas y grupos multinacionales.

Defendemos tambin el principio de cohesin como filosofa que 
impregne las polticas comunitarias, hacindolas sensibles a toda 
clase de desigualdades para su reduccin.

Europa de los ciudadanos

Las personas, como ciudadanos y como trabajadores deben recibir 
una consideracin especial para sentirse satisfechas de ser 
comunitarias. Debemos construir una ciudadana europea que 
trascienda las actuales fronteras nacionales.

Para ello es necesaria la existencia de una autntica libertad de 
circulacin de personas y supresin de fronteras interiores. Los 
ciudadanos europeos deben tener el derecho a residir en el pas 
comunitario de su eleccin. nuestros estudiantes, investigadores y 
tcnicos deben tener la posibilidad de efectuar intercambios y 
experiencias profesionales que los enriquezcan.

Apoyo a nuevas polticas comunitarias de bienestar e integracin
Impulsaremos el desarrollo de nuevas polticas comunitarias que 
respondan a las exigencias del nuevo desafo colectivo y a las 
necesidades de los pases miembros.

* Debe reforzarse la poltica de infraestructuras como objetivo 
comunitario, por su positiva repercusin sobre una mayor 
integracin y como un medio de aproximar a los ciudadanos entre 
s.

* Impulsaremos que la distribucin de los fondos regionales sea 
rpida y eficaz, y que la Comunidad apoye planes especiales para 
zonas deprimidas y regiones fronterizas.

* En particular, prestaremos especial atencin al desarrollo 
integral de aquellas regiones o comarcas, como las zonas agrarias 
desfavorecidas, las comarcas mineras o las  reas industriales en 
declive, que sufren los problemas derivados tanto de su 
tradicional dficit de equipamientos e infraestructuras como de un 
escaso grado de diversificacin econmica.

* La poltica ambiental debe prestar atencin a los problemas que 
afectan especialmente a los nuevos Estados Miembros. Defenderemos 
en la Comunidad Europea polticas destinadas a luchar contra la 
erosin del suelo, la desertizacin y los incendios forestales, y 
la contaminacin del Mediterrneo.

* Los programas tecnolgicos comunes, los proyectos de 
investigacin, la televisin europea son ejemplos de polticas 
comunitarias que debemos apoyar porque van a transformar nuestra 
realidad y la del conjunto de pases en el que estamos incluidos.

Quinto Centenario, Expo y Juegos Olmpicos

Estos acontecimientos tendrn una gran repercusin internacional, 
que ayudar  a mejorar la imagen de Espaa en el mundo, actuando 
como catalizadores para la movilizacin de ideas, iniciativas y 
recursos que aceleren la modernizacin de Espaa en un sentido 
evolutivo, progresista y dinmico.

La importancia de tales acontecimientos y de sus consecuencias 
para Espaa impone que el pas entero, a travs de su Gobierno 
colabore al desarrollo de los programas previstos para los Juegos 
Olmpicos y Quinto Centenario, y garantice su realizacin.

Los Juegos Olmpicos y la Expo'92 nos estimular n a mejorar las 
telecomunicaciones, los ferrocarriles, las autovas, el trfico 
areo, la fibra ptica, las redes digitales y los satlites de 
comunicacin. Todo ello permitir  a Espaa convertirse en un 
territorio articulado a la economa europea y a los centros de 
decisin mundiales.

El Quinto Centenario concentrar  los esfuerzos de nuestras 
relaciones con el Continente americano, objetivo prioritario para 
nuestra poltica exterior en la prxima legislatura. Esta 
conmemoracin debe realizarse mediante el acercamiento de los 
ciudadanos de Espaa y del resto de las naciones de IberoAmrica, 
y deber  servir al mismo tiempo como plataforma para impulsar el 
dilogo entre Europa e IberoAmrica.

* Se elaborar  un Plan de Cooperacin Quinto Centenario para 
contribuir a sentar las bases para el futuro de una comunidad 
iberoamericana de naciones en democracia y desarrollo. Dicho plan 
contemplar  la coordinacin y fortalecimiento de nuestra 
cooperacin al desarrollo, relaciones econmicas, financieras, 
culturales, cientficas y tcnicas, otorgando a IberoAmrica 
prioridad en nuestra Ayuda Oficial al Desarrollo. o Crearemos el 
Instituto Cervantes como elemento de difusin y defensa de la 
cultura y la lengua espaola.

* El reforzamiento de nuestras relaciones culturales y cientficas 
con el Continente americano se ver  asimismo respaldado con la 
creacin de la versin iberoamericana del programa "EUREKA" de 
ciencia y tecnologa y con la puesta en funcionamiento del 
satlite Hispasat.

El Quinto Centenario incorporar  en sus programas y actividades a 
las distintas regiones de Espaa, resaltando la vocacin 
iberoamericanista de la conmemoracin y confeccionando un programa 
a escala nacional que vincule IberoAmrica a todos los eventos de 
1992 en Espaa.

POLTICA ECONMICA E INDUSTRIAL.

Crecimiento y redistribucin.

Espaa vive una etapa de progreso.  Tras aos de profunda crisis 
econmica se est produciendo la recuperacin.  Mantener y 
extender la mejora conseguida, crear ms y mejor empleo, combatir 
el paro, redistribuir de forma ms justa la riqueza, superar la 
desigualdades, elevar el nivel de proteccin social y modernizar 
la economa y la sociedad espaola son los objetivos de los 
prximos aos.  Para alcanzarlos es necesario avanzar y 
profundizar en el camino emprendido.  La garanta de un mayor 
bienestar para cada ciudadano, de una mejor calidad de vida, de 
alcanzar una sociedad con una distribucin cada vez ms solidaria 
de la renta y la riqueza requiere que el crecimiento sea elevado, 
estable y duradero.

Crecimiento equilibrado y duradero

Nuestro objetivo de poltica econmica para los prximos anos es 
mantener un crecimiento equilibrado que permita continuar creando 
empleo, desarrollando los servicios pblicos sociales y mejorando 
la distribucin de la renta y la riqueza.

La construccin del Mercado Interior y de la Unin Econmica y 
Monetaria exigir  adems realizar una poltica econmica que sea 
convergente con la de los pases de nuestro entorno.

Hay que evitar que aparezcan o que se agraven en exceso los 
desequilibrios que puedan amenazar a estos objetivos. Por ello 
seguiremos luchando contra la inflacin, porque con elevaciones 
excesivas de precios, nuestra capacidad econmica y el bienestar 
colectivo se resienten y se castiga ms a quien menos 
posibilidades econmicas tiene. Tambin hay que equilibrar el 
aumento de la produccin y el aumento del consumo, ampliando 
nuestra produccin y exportando ms. En esta lnea, un objetivo 
prioritario ser  la lucha contra las rentas especulativas y 
parasitarias, que son las que fundamentalmente generan hoy 
desequilibrios.

Un crecimiento equilibrado ser tambin, aquel que asegure la 
dotacin de infraestructuras, equipamientos y dinamismo econmico 
a todo el territorio espaol, por lo que la intensificacin de la 
poltica de equilibrio territorial ser  uno de los objetivos a 
cumplir.

Para hacer una sociedad ms habitable y ms segura, es necesario 
regular los efectos negativos de algunas actividades econmicas y 
analizar el impacto en el medio natural de los proyectos 
econmicos, potenciando los de alto contenido ecolgico.
Defender una poltica orientada al crecimiento equilibrado y 
duradero tiene metas claras: ms empleos, mejores rentas, empresas 
ms competitivas, mejores tecnologas y recursos adicionales para 
financiar el conjunto de infraestructuras que necesita Espaa.

Aumentar el empleo y las rentas de los ciudadanos
Pretendemos un crecimiento que genere empleo, ya que el paro sigue 
siendo el principal problema y la mayor desigualdad de nuestra 
sociedad y, a pesar de su disminucin en los ltimos aos, es an 
de gran magnitud.

Con esta finalidad habr que establecer un marco de referencia 
para el desarrollo de los distintos sectores productivos de 
nuestro pas. Este marco debe orientar la asignacin de los 
recursos y el ritmo socialmente aceptable de las transformaciones.
Un crecimiento equilibrado y sostenido debe tambin repartir 
equitativamente sus beneficios, mejorar el nivel de rentas de los 
ciudadanos, sus condiciones de vida y su bienestar colectivo, de 
modo que la evolucin de la renta, la capacidad econmica y el 
bienestar respondan a una efectiva, creciente y progresiva 
redistribucin de la riqueza nacional.

Combatir los desequilibrios bsicos que puedan aparecer no es slo 
un ejercicio de coherencia econmica, es tambin un instrumento 
para orientar el crecimiento por una senda adecuada. Cuando el 
crecimiento no se afianza y se producen tensiones graves con la 
inflacin y con los desequilibrios entre la produccin y el 
consumo, los perjudicados son los ms dbiles.

Elevar nuestra capacidad de producir

Afianzar el crecimiento econmico exige elevar la capacidad de 
produccin del conjunto de la economa espaola: trabajadores, 
empresas y sector pblico.

Los trabajadores deben elevar su capacidad mediante la formacin y 
el aprendizaje. Para ello nos proponemos fomentar las relaciones 
entre las empresas y el sistema educativo, especialmente con la 
Universidad Espaola y la Formacin Profesional. Las empresas 
tienen que ampliar su capacidad renovando tcnicas, mtodos de 
gestin e incrementando sus ventas al exterior.

El sector pblico contribuir  a aumentar la capacidad productiva 
mediante la provisin de ms y mejores infraestructuras y 
servicios. Para mejorar el conjunto de la actividad econmica hay 
que incrementar la capacidad de las redes de transportes, de 
comunicaciones y de obras hidrulicas. Para mejorar esa actividad 
han de asegurarse los recursos personales con la formacin y la 
preparacin apropiadas. El avance en sanidad, justicia o seguridad 
ciudadana facilitar  igualmente la actividad del conjunto de los 
ciudadanos.

La actividad del Estado deber  jugar su papel redistribuidor y 
coadyuvante del desarrollo econmico y social, para lo cual su 
peso en el conjunto de la economa deber  aproximarse al que tiene 
en los pases europeos ms avanzados social y econmicamente.
Aumentar la capacidad de cada cual, de cada ciudadano, de cada 
empresa y de todo lo que facilita nuestra vida cotidiana ser  lo 
que permita sostener el crecimiento, mantenerlo por encima de la 
media europea y ganar el desafo de una Europa unida.

Innovar y renovar la industria

Las empresas espaolas estn insertas en un proceso de cambio 
acelerado, en el que la competencia es aguda y los mercados se 
amplan a todo el entorno europeo. Es un hecho que estn 
respondiendo al desafo de la apertura econmica con un dinamismo 
inusitado. No obstante, para competir mejor en mercados cada da 
ms abiertos deben acentuar sus esfuerzos en tres lneas 
complementarias:

* Conseguir una mayor diferenciacin productiva, impulsando los 
procesos de investigacin de nuevas formas de produccin y de 
nuevos productos.

* Adecuar su tamao a la mayor amplitud de los mercados.

* Reorganizar su capital fsico y humano para que uniendo todo 
ello puedan competir en mercados ms abiertos.

La poltica industrial reforzar  esas actuaciones, favoreciendo la 
penetracin en el mercado comunitario.

* Apoyaremos aquellas estrategias que persigan la creacin de 
grupos empresariales capaces de competir en el mercado 
internacional.

* Estimularemos las inversiones en mercados exteriores cuando 
contemplen los procesos de fabricacin, de innovacin y venta en 
los mismos. Fomentaremos especialmente las iniciativas e 
inversiones tendentes a establecer redes comerciales permanentes.

* Fomentaremos el mximo aprovechamiento de los retornos 
industriales y tecnolgicos que se deriven de la participacin de 
empresas espaolas en proyectos europeos.

* Buscaremos rentabilizar al mximo las inversiones extranjeras 
como focos de renovacin y reactivacin de nuestro tejido 
industrial y de difusin de mtodos y sistemas productivos.

La empresa pblica participar  de este proceso con su propio 
ejemplo, a travs de inversiones destinadas a la captacin de 
mercados exteriores, la participacin directa en empresas 
extranjeras y estrategias conjuntas de desarrollo de programas 
tecnolgicos y de investigacin.

Cumplido en su mayor parte el objetivo prioritario de saneamiento, 
la empresa pblica est en condiciones de contribuir a mejorar el 
dinamismo de la economa espaola y la innovacin tecnolgica de 
su aparato productivo,

Especialmente, se dirigir n esfuerzos a la promocin industrial de 
las PYMES, para que su desarrollo se realice dentro del marco 
comunitario, para lo que se facilitar  su acceso a los programas y 
actuaciones de promocin industrial y se mejorar n los sistemas de 
informacin y asesoramiento empresarial a las mismas, y se 
potenciar  su innovacin tecnolgica.

Aumentar la competitividad y reducir costes

Para que las empresas sean capaces de producir ms y mejor deben 
disponer de una estructura adecuada de costes.

En comparacin con Europa, nuestra industria es ms dependiente 
del sector energtico y el coste de la energa sobre la cuenta de 
resultados es mayor. La aplicacin de medios tcnicos para reducir 
el consumo energtico sin afectar a los objetivos industriales es 
una finalidad deseable, por lo que insistiremos en el ahorro 
energtico a travs de una campaa de difusin a los distintos 
usuarios.

Seguiremos potenciando el autoabastecimiento y la diversificacin 
de nuestra dieta energtica, fomentando el uso de fuentes de 
energa autctonas.

As, el carbn nacional seguir  siendo una de las materias primas 
fundamentales de nuestra estrategia, debiendo, por tanto, 
continuarse con la poltica de apoyo a su produccin y consumo e 
impulsando adems la solucin de los problemas de sector por la 
va de la concertacin con los agentes sociales.
Tambin los costes financieros son ms elevados para las empresas 
espaolas que en el promedio comunitario, por lo que debe 
estimularse una poltica de competencia en el sector bancario que 
ayude a reducirlos.

La incorporacin y difusin de la tecnologa es un elemento 
esencial para el aumento de la competitividad y la reduccin de 
los costes.

Impulsaremos la investigacin tecnolgica, coordinando las 
iniciativas pblicas y privadas y fomentando su difusin y 
aplicacin.

Competir ms y con mayor calidad en el sector turstico
El turismo ha sido uno de los sectores ms dinmicos del sector 
servicios de la economa espaola. En la actualidad precisa de una 
adecuacin para seguir manteniendo su importancia e implantacin. 
Para ello ha de modificarse la oferta turstica, por lo que 
proponemos:

* Modernizar las instalaciones y ampliar la gama de servicios que 
presten (actividades deportivas, de entretenimiento y animacin, 
etc.).

* Atender nuevas formas de turismo: itinerante, cultural, 
deportivo, rural o de salud.

* Incrementar la profesionalidad del' sector, adecuando las 
enseanzas tursticas a las nuevas exigencias de la demanda.

* Prestar especial atencin a la preservacin del medio ambiente y 
la lucha contra su deterioro en las zonas tursticas.

* A tal fin propiciaremos la aplicacin urgente de las medidas en 
defensa de la zona de dominio pblico establecida en la Ley de 
Costas.

Nuestras empresas tursticas deben participar tambin de la 
creciente internacionalizacin del turismo hacia nuevas zonas y 
pases, mediante distintas frmulas de inversin que aprovechen 
sus conocimientos y experiencias.

Repartir la carga fiscal

El relanzamiento de la economa y el dinamismo social que 
caracterizan la situacin espaola hoy han sido posibles gracias a 
que los ciudadanos y los agentes sociales han sentido la necesidad 
de compartir los sacrificios necesarios en busca de un progreso 
colectivo.

La sociedad espaola se ha sentido cohesionada por la idea de la 
solidaridad para superar la crisis econmica. Muchos de los xitos 
conseguidos en este terreno se deben a ese comportamiento, que 
responde al concepto de sociedad que tenemos los socialistas.
La recuperacin econmica permite practicar una poltica ms 
intensa y eficaz, La solidaridad supone que lo conseguido entre 
todos se reparta entre todos, que los beneficios de la mejora 
econmica sean socialmente compartidos.

La accin correctora de un Estado gobernado por los socialistas va 
encaminada a frenar los comportamientos y actitudes de quienes, 
mejorada su situacin, reaccionan con egosmo en sus 
contribuciones a la colectividad.

En Espaa estamos asistiendo a un proceso de elevacin de la 
conciencia fiscal en el que participan la gran mayora de los 
ciudadanos, lo que se ha puesto de manifiesto en el incremento del 
nmero de declarantes en los distintos impuestos.

El levantamiento del secreto bancario y actuaciones como las que 
han posibilitado que el sistema financiero proporcione informacin 
sobre las plizas de prima nica han servido para detectar 
importantes patrimonios ocultos. Su incorporacin a las 
obligaciones tributarias permitir  conseguir un reparto ms justo 
de la carga fiscal y reducir el dficit sin tener que recurrir a 
un incremento de la presin fiscal sobre los contribuyentes que 
cumplen correctamente con sus obligaciones tributarias.

El fraude fiscal es un comportamiento indigno en una sociedad 
democrtica. Quien defrauda no lo hace al Estado, sino al resto de 
los ciudadanos. Continuaremos actuando enrgicamente para reducir 
y hasta donde sea posible eliminar la defraudacin.

En la lucha contra el fraude, la Administracin dispondr de los 
medios materiales y jurdicos necesarios para corregir y castigar 
estas actitudes negativas e insolidarias.

Mantendremos el principio de repartir los esfuerzos de forma 
equitativa dentro de la sociedad. Proseguiremos con el tratamiento 
favorable de las rentas bajas en la imposicin personal para 
acentuar la progresividad del sistema tributario.

La reforma del Impuesto sobre la Renta de las Personas Fsicas 
diferenciar  los distintos tipos de rendimientos, con un 
tratamiento fiscal favorable de las rentas del trabajo. Asimismo 
protegeremos a la familia en trminos compatibles con la 
progresividad e incentivaremos el ahorro mediante un tratamiento 
fiscal ms favorable para el pequeo ahorrador.

Se modificar  el Impuesto sobre el Patrimonio, manteniendo 
criterios de progresividad, para lograr que los contribuyentes 
aporten segn su autntica capacidad econmica.

Aumentar la presencia de la economa espaola en el mundo
Desde los poderes pblicos hemos impulsado, y lo seguiremos 
haciendo, una poltica de promocin de la exportacin basada en el 
factor calidad e imagen de marca, con el doble objetivo de 
consolidar a los actuales exportadores y convertir en exportador a 
quien todava no lo es.

El Plan de Fomento de la Exportacin, puesto en marcha por el 
Gobierno socialista, es una buena gua de actuaciones en esta 
materia, muchas de las cuales ya estn en vigor y otras se pondrn 
en marcha. En concreto, la aprobacin del Plan Estratgico 
Cuatrienal del Instituto Espaol de Comercio Exterior y el 
incremento de la dotacin presupuestaria dedicada a la promocin 
de las exportaciones.

EMPLEO

Ms y mejor empleo.

Nuestro primer objetivo es conseguir que el empleo contine 
creciendo.  Junto a ello nuestros esfuerzos deben dirigirse a 
luchar por la estabilidad del empleo. Por tanto que sea mejor, ms 
estable, no discriminatorio para la mujer, con menor riesgo 
laboral para el trabajador y con ms y mejor formacin 
profesional.  Un empleo adaptado a los modernos procesos de 
produccin, con ms tiempo libre para el trabajador, como 
consecuencia de la aplicacin de nuevas tecnologas y de los 
acuerdos de los agentes sociales que permitan la reorganizacin y 
reparto del tiempo de trabajo disponible.

Favorecer el empleo de los jvenes, la estabilidad y la economa 
Social

En la economa espaola se han creado en la actual etapa de 
recuperacin un milln y medio de puestos de trabajo, muchos de 
los cuales han sido para los jvenes.

Para seguir favoreciendo esa creacin de puestos de trabajo, 
actuaremos en tres frentes: sobre el colectivo de jvenes, sobre 
la contratacin y sobre las cooperativas y otras formas de 
economa social.

* Desarrollaremos programas pblicos de formacin profesional para 
facilitar la formacin externa a la empresa de los jvenes con 
contrato de formacin, cuando las empresas sean de 'dimensin 
reducida o la acuerden en negociacin colectiva, as como en el 
acceso a la cualificacin profesional de los jvenes desempleados.

* Ampliaremos los programas de Escuela-Taller y Casas de Oficios, 
solicitando la colaboracin de las Comunidades Autnomas y 
Corporaciones Locales. Daremos prioridad a aquellos  mbitos con 
dficit de equipamientos sociales o de servicios, en los que el 
programa se especializar  en la construccin o rehabilitacin de 
viviendas para colectivos de bajo poder adquisitivo y en la 
prestacin de servicios de asistencia a domicilio a la tercera 
edad y a los enfermos.

* Apoyaremos la contratacin indefinida para los jvenes menores 
de veinticinco aos, para los menores de treinta que no hayan 
trabajado con anterioridad y para las mujeres que se reinsertan en 
el trabajo despus de perodos de ausencia o en puestos de trabajo 
en los que la mujer se encuentra poco representada.

* Incentivaremos la conversin en empleos duraderos de los 
contratos de duracin determinada, celebrados durante los ltimos 
aos, cuando se trate de jvenes, mujeres que vuelvan al empleo o 
en puestos de trabajo en que la mujer se encuentra 
infrarrepresentada, o cuando tratndose de estos colectivos as se 
acuerde en negociacin colectiva.

Fomentar la economa social (cooperativas, iniciativas locales de 
empleo y sociedades annimas laborales) es un objetivo preferente 
de nuestra poltica de empleo. Por su capacidad en la creacin de 
puestos de trabajo y por su concepcin favorecedora de una mayor 
cohesin social:

* Incrementaremos las ayudas en asistencia tcnica, formativa y 
financiera para la creacin de sociedades cooperativas y 
laborales.

* Estableceremos un fondo de avales para crditos de inversin con 
una lnea especfica para el desarrollo por jvenes de 
cooperativas y sociedades annimas laborales.

* Desarrollaremos una red de agentes locales de empleo para 
favorecer el desarrollo territorial de la economa social.

Facilitar el empleo: formacin profesional y servicios pblicos de 
Empleo

El desempleo se produce con mayor intensidad entre las personas de 
menor cualificacin y preparacin profesional. En un contexto de 
cambios productivos y tecnolgicos de gran magnitud, la mejora de 
los niveles de formacin profesional adquiere una importancia 
manifiesta.

La formacin profesional ocupacional es, por tanto, una de 
nuestras prioridades para los prximos aos. Hay que fomentar la 
formacin profesional continua, que en las pequeas empresas 
requerir  el desarrollo de frmulas mancomunadas para su gestin. 
Hay que mejorar tambin los programas incluidos en el Plan de 
Formacin e Insercin Profesional para desempleados.
Ofreceremos a las organizaciones sindicales y empresariales un 
acuerdo sobre la proyeccin y el desarrollo de la Formacin 
Profesional y sobre la participacin de las mismas en su 
ejecucin.

Para facilitar el empleo tambin es preciso poner en contacto a 
los que buscan trabajo con las empresas que lo demandan. De aqu 
la importancia de reforzar los servicios pblicos de empleo.
Llevaremos a cabo un Plan de prospeccin de necesidades de mano de 
obra y de calificacin de los demandantes de trabajo, que 
contribuya a un mejor conocimiento de las caractersticas de los 
puestos de trabajo necesarios y de las aptitudes profesionales.

Garantas y control para los contratados y desempleados
Garantizar los derechos de los trabajadores y sus condiciones de 
trabajo e impedir la competencia desleal entre las empresas 
obligan al control de las diferentes modalidades de contratacin y 
del uso de los incentivos pblicos.

Los interlocutores sociales podrn participar en rganos 
tripartitos especializados que se constituyan en los consejos 
generales y en las comisiones ejecutivas del Instituto Nacional de
Empleo, para evaluar la contratacin empresarial y los programas 
del Fondo Social Europeo. Se les informar  tambin de los 
resultados de las campaas de inspeccin de trabajo, con la que 
podrn colaborar e instar su actuacin. Los representantes de los 
trabajadores tendrn la condicin de persona interesada, de forma 
que puedan instar la actuacin de la inspeccin de trabajo.
Las empresas perceptoras de subvencin y bonificacin deber n 
presentar obligatoriamente una declaracin anual de su plantilla. 
Se controlar  asimismo la formacin recibida en los con tratos de 
formacin y se elaborar n planes tipo de formacin para las 
distintas actividades.

La garanta de los derechos de los trabajadores no se limita tan 
slo a aquellos que estn ocupados, sino tambin a los que estn 
desempleados. Nuestro objetivo es aumentar sustancialmente la 
proteccin de los desempleados, a travs de medidas que combinen 
la mejora de las prestaciones econmicas con programas de fomento 
del empleo y de formacin profesional, dando prioridad a las 
medidas de accin positiva.

Para ello, proponemos:

* Que los mayores de cuarenta y cinco aos que hayan perdido su 
empleo estn protegidos hasta la edad de jubilacin mediante 
subsidio, participacin en programas pblicos de empleo o 
formacin profesional.

* Que para los trabajadores eventuales del campo se reduzca a los 
cincuenta y dos aos la edad para tener derecho al subsidio en los 
trminos que actualmente se conocen para los mayores de cincuenta 
y cinco aos.

* Que los jvenes desempleados con responsabilidades familiares 
accedan a un curso de formacin profesional con derecho a subsidio 
o a los programas de Escuela-Taller y Casas de Oficios.

* Que los parados sin empleo anterior y los jvenes parados 
accedan a cursos adecuados de insercin profesional y a becas de 
iniciacin laboral.

Para garantizar la eficacia protectora de todas estas medidas se 
intensificar  la lucha contra el fraude en las prestaciones por 
desempleo.

DERECHOS DE LOS TRABAJADORES

Participar para mejorar las condiciones de 
trabajo.

Consideramos el di logo social como una va importante para 
profundizar en la democracia, facilitar la gestin de la economa 
y racionaliza los conflictos de trabajo.  El di logo es un 
instrumento necesario para el equilibrio social- y an lo ser  ms 
en el futuro -, ya que la economa que surge con sus 
caractersticas de aumento de la concentracin y de cambio 
tecnolgico acelerado, precisa de una mayor participacin en los 
procesos productivos llevada a cabo desde los propios centros de 
trabajo.

El dilogo social

En el marco del di logo social y la negociacin colectiva, los 
socialistas impulsaremos formas de participacin de los 
trabajadores en la gestin de las grandes empresas que revistan 
forma jurdica de sociedad annima, as como medidas que tiendan a 
fortalecer los derechos de informacin y consulta atribuidos a los 
representantes de los trabajadores en la empresa sobre materias 
tales como empleo, innovaciones tecnolgicas, fusin y absorcin 
de empresas.

El di logo social se ver  facilitado con la existencia de un 
rgano especfico de participacin de las fuerzas sociales en el 
mbito socioeconmico y laboral que sirva de plataforma de 
consulta y deliberacin entre las mismas y que constituya un cauce 
de comunicacin entre los interlocutores sociales y el Gobierno. 
Asumimos el compromiso de proceder en 1990 a la regulacin del 
Consejo Econmico y Social.

Nos pronunciamos en favor de profundizar en el modelo de 
relaciones laborales, basado en la autonoma de los agentes 
sociales, de forma que la negociacin colectiva adquiera mayor 
protagonismo y contribuya a reforzar el papel de los sindicatos en 
la determinacin de las condiciones de trabajo.
Tambin en el  mbito de la funcin pblica, aun cuando en este la 
decisin final corresponde al Parlamento, a travs de las 
sucesivas Leyes de Presupuestos.

Es necesaria la articulacin entre los distintos  mbitos de 
negociacin y, simultneamente, procurar su descentralizacin para 
enriquecer los contenidos de los convenios colectivos. Somos 
partidarios de que stos amplen su cobertura a la prctica 
totalidad del  mbito de las relaciones laborales y respeten el 
principio de no discriminacin, especialmente respecto de jvenes 
y mujeres.

A la negociacin colectiva le corresponde un papel protagonista 
para conseguir que los trabajadores intervengan de forma ms 
activa en la formacin de capital, favorecer una distribucin ms 
equitativa de la riqueza y profundizar en la democracia econmica. 
En este sentido, el Gobierno socialista propiciar  la creacin de 
fondos de inversin.

Sobre la base del mantenimiento del poder adquisitivo salarial, 
los convenios colectivos deberan negociar la distribucin de las 
mejoras de productividad entre fondos de salarios o pensiones, 
mejora del poder adquisitivo y reduccin del tiempo de trabajo.

Garantas de los servicios esenciales y solucin de conflictos
El derecho de huelga es uno de los elementos definitorios de un 
Estado democrtico y condicin indispensable para la existencia de 
un sindicalismo libre.

Al tiempo que se garantiza el ejercicio de este derecho, es 
preciso reconocer que existen determinados sectores y servicios 
pblicos en los que es necesario conjugar y hacer compatibles, de 
una manera equilibrada y justa, el derecho de huelga y el legtimo 
derecho de los ciudadanos a que se les presten aquellos servicios 
considerados esenciales para la vida de la comunidad.

En tal sentido, mantenemos el propsito de regular el derecho de 
huelga desarrollando el artculo 28 de la Constitucin y 
recogiendo los criterios del Tribunal Constitucional sobre esta 
materia.

Potenciaremos, asimismo, los compromisos de autorregulacin, los 
acuerdos y los "cdigos de conducta" pactados, que regulen las 
modalidades de huelga y garanticen la prestacin de servicios 
esenciales. La ley reguladora garantizar  la eficacia de estos 
acuerdos.

Por otra parte, no todas las situaciones conflictivas originadas 
en el  mbito de las relaciones de trabajo exigen el recurso a la 
huelga. La mayora de aqullas podra, adems, resolverse 
directamente por las partes implicadas, sin necesidad de acudir a 
los procedimientos judiciales al uso.

Para ello promoveremos y apoyaremos el acuerdo entre los agentes 
sociales, a fin de establecer los procedimientos de canalizacin 
de quejas y reclamaciones laborales en la empresa, posibilitando 
sistemas no jurisdiccionales de solucin de conflictos laborales y 
promoviendo la actuacin mediadora de la administracin de 
trabajo.

La salud y la seguridad en el trabajo

La evolucin del sistema espaol de relaciones laborales y la 
normativa comunitaria sobre seguridad e higiene han llevado a una 
concepcin ms global que busca la mejora de las condiciones de 
trabajo.

Con esta nueva perspectiva reforzaremos el sistema de inspeccin 
de las condiciones de trabajo y favoreceremos el establecimiento 
de un nuevo marco normativo para la seguridad e higiene, que 
servir  para redefinir y ordenar las actuaciones que corresponden 
a los distintos rganos de la Administracin, actualizando y 
sistematizando los derechos y obligaciones especficos a ejercitar 
en el  mbito de la relacin laboral.

Esta norma establecer  el terreno de actuacin reservada a la 
autonoma negociadora de los agentes sociales.

Una Ley sobre Proteccin de la Salud y Condiciones de Trabajo dar  
cumplimiento al mandato del artculo 40.2 de la Constitucin 
Espaola, a las Directivas comunitarias y a los Convenios de la 
OIT, modernizando la legislacin vigente.

Esta Ley regular  los rganos de participacin y representacin de 
los trabajadores, creando la figura de los delegados de 
prevencin,  elegidos por los trabajadores, con funciones de 
vigilancia en materia de aplicacin de las normas de Prevencin de 
Riesgos Profesionales.

PROTECCIN SOCIAL

Proteger a los mayores y reducir la desigualdad.

La extensin de la solidaridad a todos los ciudadanos es el 
objetivo final de nuestra poltica.  En los ltimos aos el avance 
social ha hecho que aumente la esperanza de vida y que para muchas 
personas se reduzca la edad de jubilacin.  Los mayores tienen por 
delante ms aos de vida.  Por eso los problemas que les afectan 
resultan cada vez ms relevantes.  Despus de muchos aos de 
trabajo tienen derecho a una pensin digna, a la seguridad 
material, a gozar de oportunidades de ocio y vida cultural.  El 
mismo deber de solidaridad existe para con quienes por razones 
sociales, fsicas o culturales estn en una situacin de 
necesidad.  Ayudar a los ms desfavorecidos, combatir la 
marginacin social, asegurar la insercin de los disminuidos forma 
parte de nuestras preocupaciones prioritarias.

Reforzar la solidaridad

En un tiempo caracterizado por un fuerte dinamismo social surgen 
situaciones de inadaptacin o marginacin. Sus causas no siempre 
son econmicas, tambin a veces surgen por razones de otro tipo: 
culturales, fsicas o sociales.

La sociedad tiene la obligacin de hacer frente a estas 
situaciones, por razones de solidaridad y porque si no se esfuerza 
en integrar al mayor nmero de sus miembros en una tarea comn 
puede quedar abocada al fracaso.

Los socialistas hemos consolidado el sistema pblico de pensiones 
y perfeccionado su eficacia protectora mediante la reforma y 
mejora del sistema contributivo, la reforma de su financiacin y 
las actuaciones llevadas a cabo en materia de revalorizacin de 
pensiones.

La cuanta de las pensiones se ha elevado notablemente con la 
progresiva aproximacin de las pensiones mnimas al salario mnimo 
interprofesional y el mantenimiento global de la capacidad 
adquisitiva del conjunto de todas las pensiones.

Todo ello ha permitido sanear econmicamente el sistema, recuperar 
la confianza de la poblacin en el mismo y garantizar de forma 
responsable los derechos presentes y futuros de los pensionistas.
En los prximos aos, el sistema pblico de pensiones deber:

* Acentuar el principio de solidaridad mediante la 
universalizacin del derecho a la pensin.

* Continuar con la mejora de las pensiones ya existentes.

Pensiones no contributivas

Se implantar  un nivel o modalidad de prestaciones no 
contributivas que garantice a todos los ciudadanos el derecho a 
pensin en las situaciones de vejez o incapacidad mediante la 
concesin de una pensin no sometida a cotizaciones previas, 
condicionada a taita de recursos econmicos suficientes y 
financiadas por impuestos, como manifestacin solidaria de toda la 
sociedad con los ms desfavorecidos.

La Proteccin de este colectivo ser integral, pues supondr no 
slo otorgarles una renta econmica, sino tambin la asistencia 
sanitaria y los servicios sociales de la Seguridad Social.
Sern las mujeres de edad y sin recursos las que ms se 
beneficiarn de estas pensiones, por ser ellas las que actualmente 
tienen una menor Proteccin y donde se da el mayor porcentaje de 
poblacin de edad sin pensin ni otra prestacin pblica. El 
establecimiento de estas pensiones implicar  asimismo, una mayor 
transferencia de rentas hacia las regiones con menor desarrollo, 
favoreciendo de esta forma la reduccin de las desigualdades 
regionales.

Equiparacin de las pensiones mnimas al salario mnimo
Incrementaremos en 1990 la cuanta de las pensiones mnimas, 
mediante la equiparacin de la pensin mnima familiar con el 
salario mnimo neto y las dems pensiones mnimas, en los importes 
que permitan guardar la adecuada proporcionalidad con aqulla.

Catorce pagas para todos los pensionistas
Se concluir  el proceso de igualacin de todos los regmenes de la 
Seguridad Social en cuanto al nmero de pagas anuales de sus 
pensiones, mediante el reconocimiento de la decimocuarta paga a 
los pensionistas de los regmenes de trabajadores autnomos y 
empleados de hogar que an no la perciben.

Revalorizacin de las pensiones pblicas
Se generalizar  a todas las pensiones la garanta de 
revalorizacin automtica, establecida en la Ley 26/85, de 31 de 
julio.

Equiparacin de las prestaciones de los diferentes regmenes de 
Proteccin social.

Eliminaremos las diferencias que existen entre distintos regmenes 
pblicos de Proteccin social, de manera que se produzca una 
equiparacin entre las prestaciones de un asalariado del sector 
privado y las de un funcionario.

Agilidad en el reconocimiento e informacin de pensiones
Se agilizar n los procesos de reconocimiento y pago de las 
pensiones, de forma que cuando un trabajador se jubile se le 
garantice que a la ltima mensualidad de su salario siga, sin 
interrupcin, la primera mensualidad de pensin.

Asimismo, se facilitar  a los trabajadores en edad prxima a la 
jubilacin una informacin adecuada de su vida laboral, de manera 
que stos puedan conocer de antemano sus expectativas de pensin.

Mayor bienestar para nuestros mayores
El debilitamiento de los lazos familiares tradicionales y la 
limitacin de los servicios sociales, especialmente residencias, 
hace que numerosos ancianos deban ser atendidos en hospitales, 
cuando sus problemas son ms sociales que sanitarios.

Para solucionar este problema nos proponemos:

* Ampliar la oferta de plazas en residencias, especialmente para 
ancianos que no pueden valerse, construyendo directamente o en 
colaboracin con las Comunidades Autnomas y Corporaciones Locales 
nuevos centros de carcter pblico y concertando plazas con la 
iniciativa privada. Exigiremos que todas las residencias, tanto en 
el  rea pblica como en la privada, se adapten a los requisitos 
mnimos de construccin, plantillas y servicios, sometindolos a 
una inspeccin peridica y rigurosa.

* Incrementar los programas de ayuda a domicilio, para lo que se 
intensificar  la colaboracin con las CC.AA., Corporaciones 
Locales y Entidades y Asociaciones de Jubilados, incluyendo 
servicios de enfermera y domiciliaria.

* Establecer un complemento de pensin en favor de los mayores de 
ochenta aos que carezcan de recursos econmicos suficientes y no 
puedan valerse por s mismos, con el fin de facilitarles la ayuda 
de una tercera persona.

* Reforzar los Programas de Vacaciones para la Tercera Edad y de 
tratamientos termales en balnearios, extendindolos a ms personas 
con nuevas ofertas y alternativas.
Para la aplicacin y coordinacin de todas estas polticas se 
elaborar  un Plan Gerontolgico.

Prestaciones para la insercin social

Las situaciones de inadaptacin o marginacin vienen afectando en 
nuestra sociedad a hombres y mujeres que por diversas 
circunstancias no pueden acogerse a los sistemas de Proteccin 
social establecidos para colectivos como los de mayores, 
incapacitados, minusvlidos, parados y otros de caractersticas 
especficas. En muchos casos, tales situaciones son coyunturales. 
La solidaridad social debe manifestarse en ellas mediante apoyos 
de las instituciones pblicas, que contribuyan a la insercin e 
integracin social de las personas afectadas. Impulsaremos para 
ello, en colaboracin con las Comunidades Autnomas y 
Corporaciones Locales, la realizacin de programas que 
establecer n prestaciones para la insercin social.

Prestaciones familiares

En el  mbito de la Proteccin familiar se acentuar  su carcter 
solidario, incrementndola significativamente para familias con 
escasos recursos y extendindola a colectivos que ahora no tienen 
acceso a la misma.

Se actualizar n y mejorar n las prestaciones econmicas otorgadas 
por el Seguro Escolar, coordinando sus prestaciones con las 
otorgadas por otros Regmenes de la Seguridad Social.
Tendrn la consideracin de cotizados a la Seguridad Social los 
perodos de excedencia, con reserva de puesto de trabajo, que los 
trabajadores disfruten en razn del cuidado de hijo menor de tres 
aos.

Apoyo a la infancia

En relacin con la infancia hay que hacer una poltica de 
prevencin de la marginacin y de correccin de las desigualdades 
sociales y econmicas. Para ello:

* Elaboraremos un Plan Integral para la Infancia que globalice 
intervenciones sectoriales y ponga especial nfasis en aquellas 
zonas, sectores sociales y colectivos con mayores necesidades.

* Desarrollaremos una campaa de sensibilizacin ante los malos 
tratos y se llevar n a cabo programas de deteccin, tratamiento y 
prevencin de los mismos y de la mendicidad en la infancia.

* Propondremos una Ley de los Derechos del Nio que fije en ella 
el marco normativo general de la infancia. Esta norma garantizar  
los derechos del nio en relacin a la familia, dignidad e 
integridad personal, a la salud, educacin, a la informacin y a 
la Proteccin ante determinadas situaciones.

Promocin e integracin social de los minusvlidos
Pretendemos intensificar los niveles de Proteccin para los 
minusvlidos, desarrollando nuevas acciones destinadas a 
incrementar los servicios de rehabilitacin, la oferta de plazas 
para personas con deficiencias graves y los programas y acciones 
de integracin laboral.

Estableceremos:

* Una pensin de invalidez para toda persona, a partir de un 
determinado grado de minusvala, si sus ingresos son 
insuficientes, en el marco de la modalidad no contributiva de- las 
pensiones de la Seguridad Social.

* Prestaciones familiares de mayor cuanta por los hijos afectados 
por una minusvala, cuyo importe estar  en funcin del grado de la 
misma y de la edad del hijo a cargo.

Con el fin de facilitar la participacin de este colectivo en 
cuantas medidas le afecten, se fomentar n y apoyar n sus 
movimientos asociativos.

Trabajadores emigrantes
Intensificaremos las actuaciones encaminadas a hacer real el 
ejercicio y disfrute de los derechos que por Ley y Tratados 
Internacionales tienen reconocidos los emigrantes, facilitando su 
derecho al voto, as como su informacin y asesoramiento. Se 
realizar n esfuerzos para impulsar nuevos Tratados y Convenios de 
reciprocidad en materia laboral y de Seguridad Social.

Se incrementar n los cursos de insercin y formacin profesional, 
para hacer ms fcil la integracin de los retornados al mercado 
laboral espaol.

Dentro de las disponibilidades presupuestarias, estableceremos una 
asistencia econmica para los espaoles residentes en el exterior 
que hayan cumplido sesenta y cinco aos de edad y acrediten un 
estado de necesidad.

Se facilitar  la recuperacin o adquisicin de la nacionalidad 
espaola.

Acciones positivas en favor de los gitanos
Fomentaremos las acciones positivas necesarias para que las 
ciudadanas y ciudadanos de etnia gitana consigan mayores niveles 
de igualdad de oportunidades y mejoren sus condiciones de vida.
Se elaborar  un Plan Nacional de Desarrollo Gitano, que a partir 
de un respeto a su cultura sea el instrumento para la promocin 
social de este colectivo.

Participacin y cooperacin social

Apoyaremos a las organizaciones no gubernamentales y el desarrollo 
del voluntariado social para que aumente la posibilidad de que 
todas aquellas personas que quieran participar en estas tareas 
tengan los cauces suficientes para hacerlo.

Adoptaremos una nueva iniciativa legislativa sobre las 
Asociaciones y las Fundaciones de carcter social, con el fin de 
mejorar y potenciar las existentes y estimular la dedicacin de 
mayores recursos de la iniciativa privada a programas de bienestar 
social.

Educacin

Calidad y formacin profesional.

El desarrollo y la mejor de la educacin contribuir  a incrementar 
el bienestar de nuestros ciudadanos.  Nos acercar  a una sociedad 
con ms justicia y menos discriminacin, en la que se vayan 
diluyendo las diferencias por razn de (origen), lugar de 
nacimiento o sexo. Asimismo (...) y promover las capacidades 
intelectuales de los ciudadanos.  Para conseguirlo daremos la 
mxima prioridad a la educacin y a la formacin, a la 
investigacin y el desarrollo tecnolgico, con el fin de responder 
a las transformaciones culturales y productivas, avanzar hacia una 
sociedad ms equilibrada socialmente y mejor preparada frente a 
los requerimientos de nuestra integracin europea. Abordaremos la 
reforma de nuestro sistema educativo, ampliaremos la 
escolarizacin obligatoria hasta los diecisis aos, extenderemos 
la educacin a mayor nmero de espaoles y mejoraremos de forma 
decisiva su calidad.

La reforma del sistema educativo

La complejidad de las actuales realidades sociales y la rapidez y 
profundidad de los cambios tecnolgicos y productivos requieren la 
modernizacin de nuestro sistema educativo, garantizando que el 
futuro de nuestra sociedad no se vea limitado por insuficiencias 
de carcter formativo. Por ello procederemos a realizar una nueva 
ordenacin general del sistema educativo.

El nuevo sistema buscar  la educacin permanente, a partir de una 
formacin bsica y verstil ofreciendo la oportunidad del 
reciclaje y de la continuidad en la formacin. 

Objetivos de la reforma

Presentaremos a las Cortes una Ley de Ordenacin General del 
Sistema Educativo con los siguientes objetivos:

* Ampliar la educacin obligatoria y gratuita hasta los diecisis 
aos, abarcando los niveles de la Enseanza Primaria y de la 
Enseanza Secundaria Obligatoria.

* Reformar la Formacin Profesional para garantizar una alta 
cualificacin que responda a las necesidades de los sectores 
productivos, especialmente aquellos relacionados con las nuevas 
tecnologas. Se disear  en colaboracin con los agentes sociales 
y se cursar  una parte en el sistema educativo y otra parte en las 
empresas.

* Extender las oportunidades educativas, con una educacin 
secundaria que permitir  escolarizar al 80 por 100 de los jvenes 
de diecisis a dieciocho aos.

* Potenciar la educacin infantil, ampliando la oferta de cero a 
tres aos y escolarizando a todos los nios de tres a seis aos 
cuyos padres lo deseen.

Escuela de calidad para todos

La reforma busca aumentar la calidad de la enseanza, lo que 
obligar  a mejorar los contenidos acadmicos que han venido 
recibiendo los jvenes y nios. Para ello pretendemos:
* El enriquecimiento y actualizacin de los programas acadmicos, 
que incorporar n nuevos contenidos educativos, la renovacin 
metodolgica y la aplicacin de tecnologas avanzadas a los 
procesos de aprendizaje.

* La atencin especial a la enseanza de idiomas, aumentando la 
provisin de profesores y mejorando las instalaciones tcnicas de 
las aulas.

* La incorporacin progresiva en los primeros aos de la escuela 
de las enseanzas artsticas y musicales, la educacin fsica y 
deportiva, incorporndose un aula de tecnologa a los centros de 
Secundaria.

* La generalizacin y ampliacin de los servicios de orientacin y 
la configuracin de una Inspeccin Educativa actualizada y eficaz.

* La mejora de las condiciones laborales del profesorado, as como 
de su formacin y perfeccionamiento mediante un Plan de Formacin 
del Profesorado y un Plan Nacional de Investigacin Educativa.

* El estmulo de las responsabilidades directivas en los centros 
educativos y la participacin de la comunidad escolar y el 
establecimiento de programas de formacin para la gestin.

* La colaboracin con las empresas y con los sindicatos en la 
ordenacin de la Formacin Profesional de las prcticas en 
alternancia con los centros de trabajo.

Igualdad de oportunidades
Continuaremos e intensificaremos la poltica de becas y ayudas al 
estudio, garantizando que el mrito y la voluntad son las nicas 
condiciones que han de cumplir los Jvenes para cursar la 
educacin en los niveles no obligatorios del sistema educativo.
Profundizaremos en el carcter compensador de la educacin, para 
lo que nos proponemos intensificar el apoyo a las  reas rurales, 
mejorando los medios y servicios de las escuelas y asegurando 
centros de Enseanza Secundaria a una distancia razonable del 
domicilio de los alumnos, promoviendo experiencias pedaggicas y 
facilitando la participacin de los centros en proyectos de 
desarrollo de la comunidad.

Se continuar  la integracin de los nios y jvenes con 
dificultades o limitaciones de tipo fsico, psquico o sensorial 
dentro de la escuela ordinaria, dotndoles de los apoyos oportunos 
de todo tipo.

Asimismo, se ir n ampliando los programas de educacin 
compensatoria en los medios urbanos, dando alternativas a los 
diferentes casos de fracaso escolar. Tambin se prestar  una 
especial atencin a la educacin de adultos.

La Universidad

En los prximos aos se deber  abordar la renovacin y ampliacin 
de las enseanzas superiores, adecundolas a las demandas 
sociales, potenciando los estudios de posgrado y tercer ciclo e 
impulsando a las Universidades para que, en el  mbito de su 
autonoma, oferten sus propios ttulos y se impliquen junto a 
otras instituciones en programas que atiendan demandas especficas 
y urgentes de la sociedad.

Se mejorar n los equipamientos existentes a travs de la ejecucin 
de un programa plurianual de inversiones. Se proceder  a la 
progresiva eliminacin de las trabas a la movilidad de los 
estudiantes, adecuando mejor las pruebas de acceso a la 
Universidad. Paralelamente desarrollaremos la informacin y 
orientacin a los estudiantes e incrementaremos el programa de 
becas y ayudas.

Una Universidad de calidad ha de seleccionar, incorporar y motivar 
al profesorado, Para asegurar este objetivo, se intensificar  la 
preparacin de nuevos profesores. Se establecer n igualmente los 
mecanismos de evaluacin que garanticen el reconocimiento y la 
incentivacin docente e investigadora del profesorado. Asimismo se 
pondr en marcha un programa para incorporar a nuestra 
Universidad, con carcter temporal o permanente, a especialistas 
de reconocida solvencia residentes en el extranjero.

Se incrementar  la cooperacin entre la Universidad y los 
Organismos de Investigacin, y entre ambos y las empresas.

Investigacin y desarrollo
Continuar y potenciar el es fuerzo en investigacin y desarrollo 
es contribuir a consolidar y mejorar la posicin relativa de 
Espaa en el contexto internacional. Es un esfuerzo que compromete 
al Gobierno y a los poderes pblicos, pero es tambin un reto para 
la sociedad en su conjunto.

Para asegurar que entramos definitivamente en el sector de los 
pases ms avanzados, mantendremos el ritmo de crecimiento del 
gasto en investigacin y desarrollo.

Concentraremos los esfuerzos que vayamos a desarrollar en grandes 
programas que lleven a cabo la investigacin de base y que sean 
capaces de responder a las ms importantes demandas de los 
sectores productivos y de los servicios.

El esfuerzo se dirigir  con prioridad a la formacin del personal 
investigador necesario para cubrir las necesidades de la 
Universidad, de los organismos de investigacin y de las empresas 
pblicas y privadas. En esa misma lnea se pondr en marcha un 
programa de formacin de personal tcnico de apoyo a la 
investigacin y al desarrollo tecnolgico.

En lo que se refiere a la perspectiva europea, nuestro sistema de 
investigacin y desarrollo aprovechar  mejor las posibilidades que 
ofrece el Programa Marco de la CEE, contribuyendo desde nuestras 
perspectivas y desde nuestras demandas a la revisin y adaptacin 
del mismo.

El deporte

Propondremos una Ley de Deporte, que introduzca una ntida 
separacin entre el deporte aficionado y el profesional, dotando a 
este ltimo de un marco jurdico especfico que convierta a los 
clubes profesionales en Sociedades Annimas Deportivas, potencie 
las Ligas profesionales y regule las Federaciones Deportivas.
Ser n igualmente objetivos esenciales de la futura Ley el 
establecimiento de un modelo que facilite el asociacionismo 
deportivo juvenil, la lucha contra la discriminacin y la 
violencia, la prevencin y persecucin del dopaje, la Proteccin 
del deportista de alto nivel y la formacin de los tcnicos 
deportivos.

Se completar  la puesta en prctica del Plan de Extensin de la 
Educacin Fsica, abordando tanto la construccin de instalaciones 
apropiadas en los centros escolares como dotndoles del 
profesorado especializado necesario.

La celebracin de los Juegos Olmpicos de 1992 en Barcelona es un 
reto que debe ser asumido con el propsito de conseguir su ms 
perfecta organizacin y utilizar su carcter movilizador como base 
y estmulo del deporte de alta competicin, aprovechando para ello 
la modernizacin de las estructuras deportivas y asegurando en 
aos sucesivos la continuidad del esfuerzo realizado.

SANIDAD

Mejor atencin al enfermo.

Siendo el derecho a la salud el ms elemental de los derechos, 
desarrollaremos una poltica de promocin de la salud y 
garantizaremos una asistencia sanitaria correcta a todos los 
ciudadanos.  En Espaa se ha producido una espectacular extensin 
en la poblacin protegida, habindose alcanzado prcticamente la 
universalizacin de tan importante servicio pblico.  Ahora se 
trata de mejorar la calidad de sus prestaciones.

Aumenta la demanda de asistencia sanitaria

Como ocurre en las naciones avanzadas, Espaa se enfrenta a un 
r pido aumento de las demandas de asistencia sanitaria. Este 
proceso obedece a la universalizacin de la asistencia a todos los 
ciudadanos, al envejecimiento de la poblacin y tambin a la mayor 
preocupacin que por la salud y el bienestar fsico tienen ahora 
la gran mayora de las personas.

Este conjunto de circunstancias exige lograr el mejor 
aprovechamiento de los recursos disponibles. Para ello nos 
proponemos:

* Mantener y perfeccionar el actual sistema pblico que garantiza 
el derecho a la salud para todos, cualquiera que sea su origen, 
residencia o nivel social.

* Utilizar un sistema de conciertos que, con carcter 
complementario, aproveche las posibilidades que ofrece el sector 
privado.  Aplicar el mismo tipo de conciertos a centros de 
iniciativa asociativa o mutualista.

Tanto en el sistema pblico como en el concertado se realizar n 
inspecciones peridicas y rigurosas, as como controles tcnicos 
para garantizar a los usuarios la veracidad y calidad de los 
servicios que se prestan.

Una mayor calidad de la atencin al enfermo

Mejorar el trato que reciben los pacientes y ofrecerles una 
atencin de mayor calidad es nuestro primer objetivo.

En la asistencia primaria se personalizar  al mximo la atencin 
al enfermo, creando la tarjeta individual y facultando a los 
beneficiarios para que utilicen el derecho a la libre eleccin de 
mdico entre los adscritos a su  rea de salud.

Implantaremos la cita previa para Medicina general en todos los 
Ambulatorios y Centros de Salud, se pondr en marcha un telfono 
de urgencias de tres cifras y seguiremos reduciendo los trmites 
administrativos en los centros.

En la red hospitalaria se potenciar n los servicios de atencin al 
paciente, tendiendo a un trato ms personal. se adecuar n los de 
acogida e informacin y se actuar  sobre aquellas especialidades 
con problemas de tiempos de espera.

Un servicio sanitario mejor gestionado

Proseguiremos el esfuerzo de gestin que venimos desarrollando en 
el sistema pblico de salud, insistiendo en la formacin de 
profesionales para ese cometido. Se avanzar  en la 
descentralizacin de funciones en las  reas de salud y en los 
centros hospitalarios.

Hacia un nuevo concepto de hospital

Cada hospital se vincular  con su rea de salud, acercando la 
Medicina general y la especializada, Seguir  aumentando el nmero 
de camas hospitalarias, especialmente las de cuidados intermedios, 
y se potenciar n los servicios adicionales, como el hospital de 
da, la hospitalizacin a domicilio y las residencias asistidas, 
que actuar n como complemento del hospital de alta tecnologa, 
dependiendo de l.

Buscar la colaboracin de los profesionales

Mantendremos el esfuerzo de formacin de nuevos mdicos 
especialistas, incrementando el de nuevos diplomados de enfermera 
y potenciando la formacin continuada de todos los profesionales. 
Se buscar  en todo momento la colaboracin de stos y la sintona 
con todas las organizaciones que los representan.

Creacin de nuevos servicios

Realizaremos un mayor esfuerzo inversor en las regiones que tengan 
una red sanitaria ms deficiente, para mantener los adecuados 
equilibrios territoriales y garantizar el acceso de todos los 
espaoles por igual a los servicios sanitarios.

Fomentar la responsabilidad personal

La Proteccin de la salud no es tarea exclusiva de los poderes 
pblicos, sino que implica a todos los ciudadanos. Es preciso 
seguir potenciando conductas de responsabilidad individual.
Estimularemos la educacin sanitaria en los programas docentes y 
seguiremos avanzando en una poltica integral de prevencin de 
enfermedades, implicando en ella a todos los sectores cuya 
actividad tenga repercusin sobre la salud,

VIVIENDA

Una nueva orientacin.

La Constitucin establece el derecho de todos los espaoles a 
disfrutar de una vivienda adecuada y digna.  En consecuencia las 
Administraciones Pblicas deben intervenir con un papel activo en 
este sector para crear las condiciones que hagan efectivo este 
derecho de los ciudadanos.  Los cambios ocurridos en la economa 
espaola han repercutido, por muy diversas razones en el mercado 
de la vivienda, produciendo un fuerte crecimiento de los precios 
que, comenzando en las grandes ciudades, se ha extendido a toda 
Espaa.  A causa de comportamientos especulativos ha subido el 
precio del suelo de forma notable, determinando un encarecimiento 
en precio de la vivienda libre y dificultando la promocin de 
viviendas sociales.

Una solucin compartida

La poltica de vivienda est hoy compartida por el conjunto de las 
Administraciones Pblicas. Las Comunidades Autnomas tienen muy 
amplias competencias en materia de viviendas. Los Ayuntamientos 
juegan un papel esencial a travs de la calificacin del suelo y 
del proceso urbanstico. Al Gobierno de la nacin le corresponde 
establecer el marco financiero global, esencialmente mediante 
apoyos financieros y estmulos fiscales.

Dada la distribucin competencial en esta materia, nos proponemos 
que la poltica de vivienda sea el resultado de un di logo intenso 
entre las tres Administraciones pblicas competentes, Central, 
Autonmica y Local.

Una nueva orientacin

En los ltimos aos hemos destinado cuantiosos recursos pblicos a 
la poltica de vivienda. Ello ha permitido mantener la actividad y 
el empleo del sector de la construccin durante el perodo de 
crisis econmica y facilitar el acceso a una vivienda digna a 
sectores sociales con pocas posibilidades econmicas. Junto a ello 
se han dado fuertes avances en la personalizacin de las ayudas, 
identificando mejor al estrato de poblacin que realmente las 
necesitaba.

La experiencia de los ltimos aos, la evolucin de la situacin 
econmica y del mercado de la vivienda (y el propio marco 
competencial de la vivienda) han planteado nuevos problemas que 
aconsejan modificar muy sustancialmente la poltica de vivienda y 
su esquema financiero, basado hasta la fecha en los subsidios de 
inters. se hace necesaria, en consecuencia, una poltica con los 
siguientes criterios:

* Profundizaremos en la personalizacin de las ayudas y en la 
transformacin de las mismas desde los actuales subsidios a los 
tipos de inters hacia subvenciones directas que tomen en 
consideracin las condiciones personales, econmicas y familiares 
del adquirente en el momento de la compra.

* Extenderemos los beneficios de las viviendas protegidas hacia 
segmentos de poblacin ms amplios que por el alza de los precios 
en el mercado libre no tienen acceso real a una vivienda.

* Estableceremos una regulacin para la transmisin de viviendas 
protegidas, adquiridas con ayuda de fondos pblicos, para evitar 
las irregularidades y los comportamientos insolidarios que 
pudieran producirse.

* Apoyaremos mediante convenios y proyectos de financiacin 
conjunta una mayor intervencin de todas las Administraciones en 
la diversificacin de la oferta de viviendas pblicas, tanto para 
su venta como para alquiler,

* Adecuaremos las calificaciones de las viviendas protegidas, 
adaptndolas a las necesidades reales de colectivos de nuestra 
poblacin y estableceremos los controles necesarios, tanto para la 
calificacin como para la adjudicacin. Prestaremos especial 
importancia a las tipologas adecuadas a los  mbitos rurales.

* Impulsaremos la promocin de vivienda por promotores pblicos y 
otros agentes (cooperativas, fondos de pensiones, instituciones 
sin nimo de lucro, etc.) para atender junto a la iniciativa 
privada y pblica las demandas existentes.

Diversificar el acceso a la vivienda

En Espaa, la proporcin de viviendas en alquiler es muy baja, por 
lo que hay que incrementar su nmero. Es necesario reformar la 
legislacin de arrendamientos urbanos, buscando un equilibrio 
entre las facultades del propietario y las Garantas del 
arrendatario, hoy debilitadas.  Ello proporcionar  a uno y otro la 
debida seguridad jurdica.

Mantendremos tambin los apoyos pblicos para la adquisicin de 
viviendas usadas, flexibilizando los requisitos actuales. Las 
ayudas para la rehabilitacin de viviendas se adaptar n ms a las 
necesidades de las capas sociales de bajo nivel de renta.
La Constitucin de empresas pblicas, que actuaran por cuenta de 
Ayuntamientos y Comunidades Autnomas, especializada en la 
promocin y rehabilitacin de viviendas, tanto para su venta como 
para alquiler, puede ser un instrumento til para impulsar esta 
poltica.

Cortar la especulacin sacando ms suelo urbano al mercado
Uno de los factores de encarecimiento de la vivienda es el precio 
del suelo. Por ello hay que frenar los procesos especulativos y 
agilizar la puesta inmediata en el mercado de ms suelo urbano.
Remitiremos a las Cortes un proyecto de reforma de la Ley del 
Suelo, cuyos objetivos son los siguientes:

* Evitar la retencin puramente especulativa de solares o terrenos 
urbanizables, asegurando que se cumplen los plazos previstos en el 
planteamiento urbanstico.

* Establecer un sistema que unifique las distintas valoraciones 
inmobiliarias para evitar que su actual dispersin favorezca la 
especulacin.

* Proporcionar a los Ayuntamientos instrumentos jurdicos que les 
permitan potenciar su intervencin en el mercado inmobiliario, 
constituyendo patrimonios pblicos de suelo y permitindoles 
afectar terrenos a la construccin de viviendas sociales. A este 
fin se crear n lneas oficiales de crdito a las Corporaciones 
Locales garantizadas por el propio valor de los terrenos 
adquiridos.

* Incrementar las actuales cesiones obligatorias para lograr un 
reparto ms equitativo del uso del suelo entre los propietarios y 
la comunidad.

Tratamiento fiscal

El tratamiento fiscal es una pieza importante en la poltica de 
vivienda, por lo que debe colaborar en diversificar la oferta de 
viviendas y facilitar su demanda, creando incentivos diferenciados 
para ello.

En este sentido:

* Mantendremos en la imposicin sobre la renta nicamente el apoyo 
fiscal para la adquisicin de la vivienda habitual.

* Estableceremos una deduccin para aquellos que residen en 
viviendas de alquiler.

Completaremos estas medidas con otras que graven aquellas 
viviendas desocupadas que no puedan considerarse segundas 
residencias.

Garantizar derechos y responsabilidades

El alojamiento es un bien econmico de primera necesidad y, por 
tanto, deben existir las Garantas suficientes de calidad del 
edificio y la suficiente tutela del rgimen de adquisicin y uso 
de la vivienda, de forma que los derechos de la ciudadanos queden 
suficientemente protegidos.

La edificacin necesita una norma especfica que regule los 
mltiples aspectos que abarca y d un marco jurdico que garantice 
la responsabilidad y seguridad de los agentes que intervienen y la 
bondad del producto edificado.

Elaboraremos una Ley de Ordenacin de la Edificacin que aborde el 
complejo proceso de la construccin, la intervencin en l de los 
diferentes agentes y las funciones y obligaciones especficas de 
cada uno de ellos, as como las responsabilidades que asume y las 
Garantas que proporciona.

INFRA-ESTRUCTURAS

Acortar distancias.

Disponer de una red de transportes y comunicaciones r pida y 
segura es condicin necesaria para eliminar el aislamiento, 
integrar econmicamente el territorio y alcanzar mayor nivel de 
vida.  Por ello hemos establecido una de nuestras prioridades el 
alcanzar una mayor dotacin de infraestructuras que elimine los 
estrangulamientos que hemos padecido y que posibilite un mayor 
desarrollo econmico.  Esta tarea no se puede improvisar.  Los 
proyectos necesitan una profunda maduracin, las obras tienen, por 
lo general, un largo periodo de realizacin, y los recursos 
econmicos que se destinan a ellas son muy elevados.  Por ello, 
nicamente puede abordarse responsablemente mediante una 
planificacin continuada y rigurosa.  Por ello, si queremos que la 
sociedad espaola alcance a lo largo de la prxima dcada el nivel 
adecuado de dotacin de infraestructuras que le corresponde, hemos 
de continuar la labor de planificacin a medio y largo plazo que 
venimos realizando en los ltimos aos.

Un II Plan de Carreteras

El I Plan General de Carreteras (1984-91) se puso en marcha para 
dotar a Espaa de una buena red. A su finalizacin dispondremos de 
una red de autopistas y de autovas de 6.000 km., se habrn 
acondicionado y repuesto ms de 15.000 km. de carreteras, adems 
de la remodelacin y construccin de los accesos a las grandes 
ciudades. Pero este esfuerzo requiere de una labor continuada 
capaz de incorporar cada vez ms  reas del territorio a este 
proceso de transformacin.

Elaboraremos un II Plan de Carreteras, que cubrir  el perodo 
1992-2000, y que har de las carreteras estatales una red de alta 
capacidad de trfico, incrementando la rapidez y la seguridad de 
las comunicaciones.

Los objetivos de este 11 Plan ser n:

* Completar la red de autovas.

* Conectar a travs de la red de alta capacidad todas las 
capitales de provincia.

* Corregir el esquema radial del pasado, facilitando una r pida 
comunicacin de las Comunidades Autnomas entre s y con Europa.
Los grandes ejes de comunicacin de este 11 Plan complementarn 
las actuaciones puestas ya en marcha para que al finalizar su 
vigencia est comunicado todo el territorio nacional de forma 
equilibrada.

El II Plan concentrar  sus esfuerzos en:

* Facilitar la comunicacin de Galicia y las regiones de la 
Cornisa Cantbrica con el resto de las regiones espaolas y con 
Europa.

* Potenciar la zona extremeo-castellano-leonesa, a travs del eje 
Norte-Sur, con la autova Ruta de la Plata y del eje Este-Oeste, 
hasta conectar con la autova de Andaluca.

* Posibilitar una mejor comunicacin a las zonas extremas 
peninsulares, lo que permitir , junto con la mejor comunicacin 
entre ellas, el descongestionar Madrid.

* Proporcionar una mejor comunicacin con Francia, mediante un 
nuevo acceso pirenaico que, a travs de Aragn, facilite la 
conexin con la costa levantina y el Sur de Espaa.

* Promover la construccin de autopistas de peaje en  reas con 
problemas de saturacin. En principio seran los siguientes 
tramos: Madrid-Zaragoza, Madrid-Burgos, Mlaga-Estepona y 
Alicante-Cartagena.

* Para las regiones de Canarias y Baleares, y con objeto de 
posibilitar la inversin directa estatal en estas Comunidades 
dentro de los programas a incluir en el 11 Plan General de 
Carreteras, se promover n los estudios y acuerdos con las mismas, 
que sea posible en el marco jurdico vigente.

El resto de las actuaciones se dirigir n a eliminar las barreras 
naturales que existen en puntos estratgicos de la red para 
facilitar el trfico, resolver los accesos a las grandes ciudades, 
a los puertos y aeropuertos. Y asimismo se efectuar  el 
mantenimiento de la red de carreteras mediante una adecuada 
conservacin, sealizacin, instalacin de  reas de servicio y de 
descanso y una clara y correcta sealizacin para contribuir a una 
circulacin cmoda y segura.

Un ferrocarril rpido, seguro y confortable

El Plan de Transportes Ferroviario se ha puesto en marcha para 
resolver los problemas de saturacin y estrangulamiento de la red 
ferroviaria, elevar la calidad y seguridad e intensificar el 
servicio en las lneas de cercanas.

Con l, y con la decisin del Gobierno socialista de introducir el 
ancho europeo y la alta velocidad, llevaremos a cabo un esfuerzo 
sin precedentes en la modernizacin de este modo de transporte. 
Este Plan --que no ha hecho ms que iniciarse con el eje Madrid-
Crdoba-Sevilla-- constituir  la primera experiencia espaola de 
lnea de alta velocidad y ancho europeo y cuya puesta en servicio 
est prevista en 1992 y permitir  que a lo largo de la prxima 
dcada se produzca una modificacin sustancial de tan importante 
servicio pblico.

En este horizonte temporal, Espaa tendr que realizar un 
importante esfuerzo de inversiones pblicas y privadas para 
acometer, de acuerdo con las previsiones del PTF, la 
transformacin paulatina de nuestra infraestructura ferroviaria.
La prestacin de un mejor servicio pblico en el conjunto de la 
red exige adems modificar estaciones, eliminar pasos a nivel, 
crear centros de intercambio modal, as como aquellas otras 
mejoras que afecten a la seguridad, a la puntualidad, a la 
frecuencia y a la diversidad de servicios.

Para potenciar el acceso por ferrocarril a las grandes ciudades, 
mejoraremos y desarrollaremos las lneas de cercanas. Las 
inversiones programadas para este objetivo ser n las de mayor 
importancia dentro del Plan de Transporte. Ferroviario, 
remodelando la infraestructura, modernizando el material mvil e 
incrementando la frecuencia y rapidez del servicio.

Un aumento de la capacidad de los aeropuertos.

La creciente importancia que en nuestra sociedad posee el 
transporte areo hace necesaria la adecuacin permanente de las 
infraestructuras de los aeropuertos a la demanda, garantizando a 
su vez la seguridad area.

La adecuacin de la capacidad de las instalaciones aeroportuarias 
a la evolucin del trfico areo responde a la demanda normal 
prevista para los prximos aos y, adems, a la demanda adicional 
que se generar  con motivo de la Exposicin Universal y los Juegos 
Olmpicos.

Continuaremos con la ejecucin del Plan de Aeropuertos que adecue 
las capacidades, contribuya a la seguridad area y mejore la 
gestin de los mismos.

* Dotaremos a los aeropuertos de los medios tecnolgicos ms 
avanzados en equipos para ayudas a la navegacin, al aterrizaje y 
a las comunicaciones, para aumentar la rapidez, seguridad y 
eficacia del transporte areo.

* Mejoraremos la organizacin tcnica y econmica de los 
aeropuertos, para elevar el nivel de prestacin de servicios a los 
usuarios.

* Abordaremos la transformacin de la actual administracin 
aeronutica, dando paso a un modelo organizativo que permita una 
mayor integracin entre los servicios.

Costas y puertos ms seguros.

La importancia del litoral en Espaa nos ha llevado a prestarle 
una atencin relevante. La continuidad de las actuaciones en el 
 mbito portuario est asegurada por el Plan de Puertos.

Para mejorar sus infraestructuras se cubrir n las necesidades de 
superficies abrigadas, lneas de atraque, almacenes, accesos 
terrestres y elementos de carga y descarga.

Para dar respuesta a las necesidades del trfico martimo y a las 
exigencias de una mayor seguridad se impulsar  la mejora de los 
sistemas de ayuda a la navegacin martima.

Promoveremos la creacin, mejora y regeneracin de playas y 
costas, como una forma de preservar el dominio pblico. 

Aumentaremos los recursos destinados a tal fin y potenciaremos el 
desarrollo de la Ley de Costas, especialmente en lo que se refiere 
a Proteccin del dominio pblico, a las limitaciones de las 
propiedades privadas en las zonas de servidumbre y a los vertidos 
de todo tipo.

En relacin con la Marina Mercante, el objetivo bsico ser  el 
mantenimiento de una flota competitiva, capaz de servir a las 
necesidades e intereses nacionales. Para ello se continuar  con el 
Plan de Flota y los Planes de Viabilidad y se elaborar  una Ley de 
la Marina Mercante.

Un aprovechamiento solidario de las aguas de Espaa.

El suministro de agua en cantidad y calidad es cada vez ms 
difcil, dado el carcter de nuestro clima. Se hace preciso, pues, 
que las Administraciones Pblicas acten a travs de una gestin 
que permita:

* Un aprovechamiento ms solidario del agua.

* Mejorar el uso del agua de que disponemos.

* Incrementar nuestras infraestructuras hidrulicas.

* Tener a punto las infraestructuras ya construidas.

Todo ello conservando la calidad del recurso y en armona con el 
medio ambiente.

La accin inversora en poltica de aguas tendr los siguientes 
objetivos:

* Incrementar el agua disponible mediante la construccin de 
nuevos embalses y la utilizacin conjunta de stos y de los 
acuferos subterrneos.

* Conseguir una distribucin racional, justa y solidaria del agua 
disponible en Espaa, sin olvidar los legtimos' derechos 
reconocidos, pero eliminando cualquier clase de abuso.

* Recuperar la calidad del agua. Defender el dominio pblico 
hidrulico protegiendo las cuencas receptoras.

Los grandes desequilibrios hdricos requieren obras de 
infraestructura para poder equilibrar y almacenar dichos recursos. 
Por eso, la actuacin ms importante de los aos noventa ser  la 
construccin de grandes presas destinadas fundamentalmente al 
abastecimiento de las avenidas. Hasta 1993 ser n puestas en 
servicio 55 presas, que afectar n a una poblacin de cinco 
millones de habitantes.

En infraestructuras de regados se incorporar n a los planes de 
riego las informaciones de los Planes Hidrolgicos, priorizando 
las actuaciones en funcin de la rentabilidad y de la 
disponibilidad de recursos hdricos.

Incorporaremos nuevas tcnicas a la tarea de prevenir inundaciones 
y al conocimiento puntual de los recursos existentes en las 
cuencas.

La planificacin de las futuras actuaciones se basar  en la 
elaboracin de los Planes Hidrolgicos de Cuenca y en el Plan 
Hidrolgico Nacional. Estos Planes fijar n las directrices de una 
poltica de utilizacin racional del agua. Asimismo se proceder  a 
la Constitucin de los Consejos del Agua de las Cuencas
y del Consejo Nacional del Agua, instrumentos esenciales para la 
participacin de los usuarios en la planificacin hidrolgica.

Las Comunicaciones de una sociedad que crece y progresa
En el sector de las comunicaciones, la sociedad espaola tiene que 
hacer frente:

* A la renovacin del marco jurdico existente.

* Al reto tecnolgico, en un sector en constante innovacin de 
tcnicas y productos.

* A las exigencias de la demanda, tanto por parte de los 
consumidores como de las empresas.

La aprobacin de las Leyes de Ordenacin de las Telecomunicaciones 
y de la Televisin Privada ha abierto una nueva dimensin, que 
ahora es preciso desarrollar.

La existencia de televisiones privadas, la liberalizacin de 
terminales telefnicos y de los nuevos servicios de 
telecomunicacin, la ordenacin del espectro radio elctrico, van a 
ser una realidad que cambiar  de forma importante nuestro entorno 
ms cotidiano y exigir  fuertes inversiones para modernizar la red 
con la introduccin masiva de tecnologa digital y transmisin por 
fibra ptica.

El problema tecnolgico no es de menor magnitud. El desarrollo de 
estos nuevos servicios exige disponer de las tecnologas ms 
avanzadas y, en particular, de las telecomunicaciones va 
satlite, para lo cual se pondrn en rbita los satlites del 
sistema Hispasat.

En el  rea de la demanda es prioritario atender al servicio 
telefnico como servicio bsico de telecomunicacin. Continuar  el 
esfuerzo inversor de Telefnica para permitir atender la demanda, 
garantizar un alto nivel de calidad en el servicio e implantar su 
presencia en los ms pequeos ncleos de poblacin.

Hay que dotar al servicio de Correos de una estructura y una 
gestin ms empresarial. Continuaremos el esfuerzo inversor en 
infraestructuras, innovacin tecnolgica, automatizacin e 
implantacin de nuevos servicios.

. AGRICULTURA, PESCA Y MEDIO RURAL

Elevar rentas y rejuvenecer la poblacin.

El desarrollo econmico y la modernizacin de nuestro aparato 
productivo inciden de manera singular en el sector agrario y 
pesquero.  Es necesario potenciar los mecanismo que permitan a la 
agricultura espaola afrontar ventajosamente los retos de la 
produccin y del mercado.  Pero tambin es tarea fundamental 
dedicar especial atencin al mundo rural y satisfacer la demanda 
de servicios que su poblacin necesita para equiparar su nivel de 
vida con el de la poblacin urbana. El rejuvenecimiento de la 
poblacin dedicada a la agricultura y a la pesca, y la 
compensacin de rentas para las zonas y sectores productivos menos 
competitivos ser n los ejes de la actuacin poltica durante los 
prximos aos, en el entendimiento de que son estmulos para 
conseguir la solidez, modernidad y habitabilidad que el sector 
primario necesita y reclama.

La agricultura espaola en Europa

La modernizacin de nuestra agricultura, la plena integracin de 
la misma en la Comunidad Europea y la consolidacin de) Estado de 
las Autonomas son los aspectos que van a condicionar y guiar 
tanto la evolucin del sector agrcola como el diseo y ejecucin 
de la poltica en el mismo.

Nos proponemos conseguir la elevacin del nivel de renta de los 
agricultores, eliminando las diferencias sectoriales o regionales, 
la conservacin y Proteccin del entorno natural, el 
rejuvenecimiento de la poblacin y la consideracin del mundo 
rural como elemento indispensable para el proceso de desarrollo 
social y equilibrio cultural.

Desarrollo econmico del sector

Los retos a que se enfrenta la agricultura espaola requieren que 
se aproveche al mximo su capacidad para adaptarse a las 
condiciones del mercado interior y comunitario. Para ello:
* Estimularemos la diversificacin de las producciones para 
adecuarlas a las nuevas demandas del consumo.

* Potenciaremos la calidad de los productos alimentarios y 
ampliaremos el sistema de denominaciones de origen que defienda 
nuestro patrimonio alimentario.

* Estimularemos la creacin de centrales de compra en rgimen 
asociativo para el comercio minorista, as como la concentracin 
de la oferta en origen.

* Las empresas nacionales colaborar n decididamente en estos 
proyectos mediante la oferta de infraestructura y el estimulo a la 
participacin de las cooperativas. Igualmente, el sector pblico 
potenciar  la exportacin de productos alimentarios espaoles.

* Fomentaremos la mejora de la comercializacin y de la 
industrializacin, como soporte indispensable del proceso de 
desarrollo.

* Atenderemos a la formacin y capacitacin de los agricultores.

* Promoveremos el crecimiento y consolidacin del movimiento 
cooperativo, como factor bsico de equilibrio y progreso en este 
sector, as como el sindicalismo agrario.

* Aumentaremos la puesta en marcha de nuevas zonas regables e 
incrementaremos los recursos econmicos necesarios para la mejora 
y conservacin de los regados existentes.

* Potenciaremos el uso adecuado del agua, fomentando los sistemas 
de riego pertinentes, siempre teniendo en cuenta los equilibrios 
hdricos necesarios y las prioridades que sealen los planes 
hidrolgicos.

Mejora de infraestructuras y servicios
Elevaremos los servicios sociales y culturales, la dotacin de 
infraestructuras y estimularemos la obtencin de otros ingresos 
complementarios, a fin de aumentar el nivel de vida de los 
agricultores y sus familias. Para ello:

* Facilitaremos ayudas para la adquisicin y mejora de la vivienda 
rural.

* Fomentaremos la diversificacin de la actividad econmica en las 
zonas rurales (turismo rural, artesana, aprovechamiento de los 
recursos cinegticos y ecolgicos, etctera) para que sus 
habitantes dispongan de fuentes de ingresos no exclusivamente 
agrarias.

* Potenciaremos la enseanza y la formacin profesional agraria.

Una poblacin rural ms joven

Para avanzar en el rejuvenecimiento de la poblacin agrcola 
llevaremos a cabo:

* El reforzamiento de los actuales programas de incorporacin de 
jvenes a la agricultura, dedicando especial atencin a las 
entidades cooperativas juveniles.

* La puesta en marcha de medidas tendentes a fomentar la 
jubilacin anticipada de activos agrarios de edad avanzada, 
garantizndoles la percepcin de ingresos suficientes para 
compensar el cese en la actividad.

La compensacin de rentas en la agricultura

La agricultura espaola presenta un elevado grado de 
diversificacin en su estructura de ingresos, segn la incidencia 
que tengan la geografa, el clima o el tipo de explotacin.

Dicha diversidad conlleva grandes diferencias en el nivel de vida, 
por lo que introduciremos elementos de compensacin que corrijan 
los desequilibrios y mantengan la actividad agrcola.
Esta poltica de compensacin de rentas estar  basada en las 
siguientes propuestas:

* Profundizar y extender las indemnizaciones compensatorias en las 
zonas de montaa y en  reas desfavorecidas.

* Continuar la extensin de las lneas de seguro agrario y de los 
riesgos asegurables.

* Estimular los contratos agrarios mediante programas de difusin 
de los mismos y la concesin de ayudas a las industrias que los 
suscriban.

* Apoyar con programas especficos la pequea y mediana 
agricultura familiar.

Agilizaremos la gestin de las primas, ayudas y subvenciones 
aplicadas al sostenimiento de las diversas actividades agrarias y 
agroindustriales.

Pesca

El sistema pesquero mundial debe afrontar un profundo proceso de 
transformacin. Espaa se halla en estos momentos en ptimas 
condiciones para afrontar esa transformacin en un triple sentido: 
el ordenamiento y recuperacin progresivos del caladero nacional. 
la integracin en la Comunidad Europea, que nos permite estar en 
el centro del proceso de renovacin y modernizacin de la flota, y 
la consolidacin y diversificacin de la misma en numerosos 
caladeros internacionales.

Desarrollaremos nuestra accin en el marco de la Poltica Comn de 
la pesca, con los siguientes objetivos:

* Dotar al sector pesquero del dinamismo necesario para modernizar 
sus estructuras productivas, gestionando correctamente los 
recursos bioeconmicos.

* Consolidar la presencia de nuestra flota en los caladeros 
internacionales y hacer un importante esfuerzo en los aspectos 
comerciales.

* Profundizar en el campo de la investigacin pesquera, 
estableciendo la interrelacin entre sta y el sistema productivo.
Actuaremos con firmeza en la consolidacin de una poltica social 
progresista en el sector, que permita el mantenimiento de la renta 
de los productores, que mejore sus condiciones de vida y trabajo y 
que consiga una autntica participacin de los trabajadores en la 
toma de las decisiones que les afecten. En concreto:

* Ampliaremos el derecho a la Proteccin por desempleo a Iodos los 
trabajadores por cuenta ajena, en especial a los de pesca 
artesanal de bajura, al margen del tonelaje de la embarcacin en 
que presten sus servicios.

* Fomentaremos las frmulas asociativas que permitan la creacin 
de puestos de trabajo en la agricultura y en la pesca tradicional.

* Mejoraremos la seguridad e higiene a bordo de los buques 
pesqueros, intensificando las actuaciones de inspeccin, 
favoreciendo la construccin o modernizacin de buques en los que 
tales condiciones alcancen las cotas ms elevadas.

* Potenciaremos los equipos de auxilio y salvamento, as como la 
asistencia mdica en el mar.

* Llevaremos a cabo polticas de rejuvenecimiento de la poblacin 
ocupada en la actividad pesquera.

En el  mbito comunitario, defenderemos la aprobacin de un 
programa especfico de ayudas que permita la insercin de jvenes 
pescadores y acuicultores en la actividad econmica de este 
sector.

MEDIO AMBIENTE

Cuidar la Naturaleza y la ciudad.

La Proteccin del medio ambiente se ha convertido en una 
preocupacin generalizada y una exigencia colectiva en las 
sociedades avanzadas.  El desarrollo de la poltica ambiental 
propicia el equilibrio y la armona del planeta, impulsa el 
desarrollo econmico, incremental la calidad de vida de los 
ciudadanos y constituye un elemento fundamental de solidaridad 
entre los pueblos y entre las generaciones.  La solucin a los 
problemas ambientales exige transformaciones sociales y econmicas 
importantes.  Un compromiso riguroso de las instituciones y de la 
sociedad y la cooperacin internacional.

La Proteccin del agua

El deterioro medioambiental tiene un claro exponente en las 
condiciones y la calidad de las aguas continentales y martimas. 
Para su conservacin y mejora impulsaremos Planes de Saneamiento y 
Depuracin Integral de Aguas Residuales, con control de vertidos, 
estableciendo mecanismos de cooperacin y seguimiento con las 
Administraciones Locales y Autonmicas.

Prestaremos atencin especial a los problemas de vertidos y 
contaminacin difusa de acuferos y aguas superficiales, 
aumentando su control y estableciendo sistemas de prevencin de 
acuerdo con los agricultores, instituciones y agentes relacionados 
con la materia.

El aire limpio

Eliminar la contaminacin atmosfrica ser  un objetivo de nuestra 
gestin. Ello requiere mecanismos que eviten y corrijan los 
efectos contaminantes de determinadas actividades.

* Desarrollaremos un plan director de saneamiento atmosfrico, que 
contemplar  planes para sectores industriales (refineras, 
papeleras, cemento...) y para las ciudades y zonas de atmsfera 
contaminada.

* Intensificaremos el uso de gasolina sin plomo y las 
transformaciones necesarias para reducir las emisiones de 
contaminantes en los sectores industrial y domstico.

* Procederemos a la regulacin de los niveles admisibles de ruido.

El suelo como recurso natural

El proceso de erosin y desertificacin a que est sometida buena 
parte del suelo espaol est ocasionando un paulatino 
empobrecimiento de su capacidad productiva y de sustentacin de 
vida vegetal y animal. Adems, estos procesos incrementan los 
riesgos de avenidas e inundaciones, al disminuir la capacidad de 
absorcin del suelo y la cantidad de vegetacin capaz de retener 
grandes cantidades de lluvia.

Para hacer frente a este problema elaboraremos un plan nacional de 
Proteccin del suelo y de la cubierta vegetal que coordine las 
actuaciones de restauracin hidrolgica forestal, de reforestacin 
en las cabeceras de cuenca y de restauracin de la capacidad 
biolgica del suelo, recuperando los terrenos improductivos o 
marginales y promocionando los cultivos que regeneren el suelo.
La poltica de repoblacin forestal se basar  principalmente en el 
valor ambiental de los cultivos y en su capacidad para impedir la 
erosin y la prdida de recursos hdricos.

Uno de los factores que ms inciden en la erosin y degradacin 
del territorio son los incendios forestales. Para paliar este 
problema se incrementar n los medios materiales y humanos de 
limpieza, vigilancia y extincin, as como la cooperacin con las 
Administraciones Autonmicas y las Entidades Locales para una 
mayor eficacia en la prestacin y utilizacin de estos recursos, 
En el  mbito de la modificacin del Cdigo Penal se proceder  al 
endurecimiento de las penas a los causantes de incendios 
intencionados. 

Conservar el patrimonio de todos: el medio natural

Es necesario hallar un punto de equilibrio entre conservacin de 
la Naturaleza y crecimiento econmico. La conservacin no debe 
limitar el desarrollo, debe integrarse en l. Por ello, las 
actuaciones que se realicen en el medio natural deben tener en 
consideracin sus efectos sobre el mismo.

Para una mejor conservacin del patrimonio natural:

* Aplicaremos rigurosamente el procedimiento de evaluacin del 
impacto ambiental.

* Extenderemos e intensificaremos la Proteccin de los espacios 
naturales singulares, y en especial de los Parques Nacionales.

* Pondremos en marcha planes de recuperacin de especies y de 
caadas de titularidad pblica.

* Fomentaremos el protagonismo ciudadano en la conservacin de la 
Naturaleza, apoyando la creacin y participacin de asociaciones 
preocupadas por este objetivo.

Una ciudad habitable y humanizada

El desarrollo de las ciudades, grandes y medias ha originado una 
especial problemtica, que est siendo el foco de importantes 
debates y propuestas en el  mbito internacional. Las modernas 
aglomeraciones urbanas presentan una atractiva oferta de 
oportunidades y servicios, pero al mismo tiempo conllevan tambin 
un deterioro serio de las condiciones y calidad de vida que 
preocupa crecientemente a los ciudadanos.

El transporte y el trfico, los accesos y las circunvalaciones de 
las grandes ciudades, la generalizada e intensa demanda de 
servicios mdicos, el medio ambiente urbano, la vivienda y los 
equipamientos colman una dimensin y una complejidad de aspectos 
que los convierten en uno de los grandes retos a afrontar en el 
presente. Exigen, por otra parte, inversiones pblicas cuya 
cuanta excede con frecuencia las posibilidades financieras de los 
Ayuntamientos.

Es necesaria una accin decidida, de cooperacin y coordinacin, a 
todos los niveles institucionales que se plantee los siguientes 
objetivos:

* La eliminacin de las desigualdades urbanas existentes en 
equipamientos y dotaciones pblicas, creando una malla de 
servicios homogneos en todo el  mbito territorial de la ciudad.

* la reduccin sustancial de los problemas del medio ambiente y 
del paisaje urbano.

* La superacin de los problemas cotidianos que soportan 
frecuentemente los ciudadanos en sus trayectos domicilio-trabajo.

* La creacin de una oferta de viviendas en propiedad o en 
alquiler que permita a las capas sociales con menos recursos 
econmicos el acceso a la vivienda en condiciones adecuadas de 
calidad y precio.

Es necesario tambin intensificar las actuaciones de gestin 
ambiental de una forma perfectamente coordinada, centrando los 
esfuerzos en:

* Reducir la contaminacin atmosfrica mediante planes de 
saneamiento y a travs de actuaciones sobre el transporte y el uso 
de combustibles limpios.

* Regular los niveles mximos admisibles de ruido en las 
diferentes  reas urbanas.

* Alcanzar la suficiente depuracin de las aguas residuales y 
garantizar el abastecimiento y calidad de las aguas de uso 
domstico.

* Planificar las actividades industriales, comerciales y de ocio 
de forma que no perturben la convivencia ciudadana.

* Fomentar la creacin de zonas verdes y espacios naturales.

* Promocionar la adecuada gestin de los residuos slidos urbanos, 
as como los sistemas de tratamiento que recuperen materias primas 
o energa.

* Fomentar la participacin y sensibilizacin ciudadanas hacia una 
educacin urbana ecolgica.

Una industria no contaminante

La industria espaola debe adaptarse a la normativa comunitaria en 
materia de medio ambiente, Facilitaremos su adaptacin mediante 
campaas de informacin y asesoramiento, y estableciendo 
mecanismos de apoyo a inversiones reductoras de la contaminacin.
Estimularemos el crecimiento y desarrollo de una industria 
medioambiental capaz de satisfacer la demanda de equipos 
destinados a prevenir y reducir la contaminacin.

Las importantes inversiones y la utilizacin de tecnologas 
avanzadas hacen que este joven sector industrial deba considerarse 
estratgico y en l sea conveniente una importante presencia 
pblica.

El uso de la energa no slo incide sobre los costes y 
competitividad de nuestras empresas, sino que va a conformar el 
entorno en el que vamos a vivir en un futuro y su influencia se va 
a dejar sentir en nuestro bienestar general.

La produccin de energa debe alterar lo menos posible el medio 
ambiente. Por eso seguiremos avanzando en el desarrollo de 
tecnologas que produzcan una combustin ms limpia y una mayor 
seguridad de las instalaciones.

La creacin de nueva capacidad de produccin elctrica para cubrir 
la demanda en el horizonte del ao 2000 responder  a los criterios 
de eficiencia, seguridad y Proteccin del medio ambiente, 
potencindose los recursos energticos nacionales que mejoren el 
nivel de autoabastecimiento.

Seguiremos fomentando la diversificacin de las fuentes 
energticas, en particular las renovables y las de naturaleza ms 
limpia, como medidas para conseguir una mayor flexibilidad del 
sistema.

Controlar la eliminacin de residuos industriales
El control de los residuos industriales y su eliminacin y 
almacenamiento son imprescindibles para evitar que deterioren el 
medio y afecten a la salud de las personas.

La aplicacin del Plan Nacional de Residuos Industriales cambiar  
esta situacin mediante un conjunto de inversiones, de incentivos 
econmicos y de sanciones que garantizarn la eliminacin de buena 
parte de los mismos.

Se fomentar n las plantas de incineracin que adems de eliminar 
residuos produzcan energa.

Nuestra contribucin al esfuerzo comn

La solucin a los problemas ambientales que afectan al mundo slo 
es posible mediante un esfuerzo coordinado y a largo plazo de 
todos los pases.

Asumimos el compromiso de apoyar aquellas iniciativas 
internacionales que contribuyan a una mayor Proteccin del medio 
ambiente, y como pas comunitario impulsaremos el compromiso de la 
Comunidad Europea en aquellas medidas y acuerdos internacionales 
que mejor contribuyan a frenar los procesos de deterioro 
ambiental.

DROGAS

Luchar contra el trfico.

La adiccin a las drogas es uno de los problemas ms graves con 
que se enfrentan las sociedades modernas.  Sus secuelas de 
marginacin, delincuencia y enfermedad originan dramticas 
situaciones personales y familiares que suponen un alto coste para 
el conjunto de la sociedad.  La sociedad espaola ha tomado en los 
ltimos aos conciencia del problema y desde los poderes pblicos 
se ha afrontado con crecientes resultados positivos.  En los 
prximos aos incrementaremos las acciones contra las drogas y sus 
efectos en tres direcciones: reduciendo su consumo, ayudando a los 
toxicmanos a recuperarse y castigando el trfico.

El consumo de drogas

Para evitar y disminuir el consumo de drogas se har hincapi en 
la promocin de actitudes sociales y conductas incompatibles con 
el consumo, con especial incidencia en los colectivos ms 
sensibles.

Los consumidores habituales necesitan una especial atencin social 
y tambin familiar. La deshabituacin y rehabilitacin del adicto 
es una tarea que compromete tanto a los poderes pblicos como a la 
iniciativa social. Para ello:

* Ampliaremos el nmero de centros pblicos que prestan asistencia 
sanitaria y facilitaremos la reinsercin social de quienes siendo 
dependientes deseen su deshabituacin y abandonen el consumo. 
Concertaremos las actuaciones de los centros pblicos con las 
existentes en el sector privado con los debidos controles.

* Impulsaremos en los foros europeos la cooperacin y el 
compromiso de los pases para combatir las drogas, diseando 
estrategias para una accin unitaria.

* Dotaremos de mayores facultades a los Ayuntamientos y a los 
Gobiernos Civiles para sancionar y clausurar aquellos 
establecimientos donde se trafique o se consuman drogas ilcitas.

* Perfeccionaremos los instrumentos que atienden a los colectivos 
ms daados o de mayor riesgo, en especial a los jvenes.

* Realizaremos programas de prevencin dirigidos al conjunto de la 
sociedad, con especial incidencia en las instituciones que se 
ocupan de la infancia y la juventud (la familia y los centros 
escolares de EGB y Enseanzas Medias).

* Se potenciar  la coordinacin de las distintas Administraciones 
en estas tareas, resaltando las competencias municipales como 
 mbito ms prximo a los ciudadanos.

* Se incrementar n los servicios a colectivos especialmente 
desfavorecidos, tales como menores, desprotegidos y presos.
Estas lneas se desarrollar n desde el consenso poltico que ha 
buscado y obtenido el Plan Nacional sobre Drogas, desde su puesta 
en prctica, mediante el acuerdo con las fuerzas polticas y la 
colaboracin entre distintas Administraciones: Ayuntamientos, 
Comunidades Autnomas, Administraciones del Estado.

La gravedad de los efectos asociados a las drogas ilegales no 
puede hacernos olvidar el consumo abusivo de alcohol y de tabaco 
en Espaa, que es preocupante. Actuaremos sobre ambos productos 
para rebajar su actual consumo, sobre todo en la poblacin 
juvenil. Realizaremos programas de prevencin, incrementando las 
medidas de control y sancin para evitar la venta de estos 
productos a los menores.

Asimismo, y en el marco de lo previsto en la Ley General de 
Publicidad, avanzaremos en la limitacin progresiva de la 
publicidad de estos productos en los medios de comunicacin.

La lucha contra el trfico

El trfico de drogas ha originado un tipo especfico de 
delincuencia de gran peligrosidad y destructividad social. Las 
medidas tomadas en estos ltimos aos han comenzado a tener 
efectos positivos. Nuestro propsito es proseguir en su 
aplicacin.

Actualmente no basta con la lucha individualizada de cada Estado, 
ya que hay que hacer frente a poderosas organizaciones de 
delincuentes con negocios en muchos pases.

La represin se dirigir  contra los distintos tipos. de 
traficantes, de manera que las aprehensiones y decomisos reduzcan 
el suministro de estos productos, y deber  extenderse hacia las 
operaciones econmicas que genera el propio trfico, aplicando 
para ello controles fiscales, financieros y patrimoniales.
Aumentaremos los recursos de la Administracin para combatir a 
esos grupos organizados y a sus tramas econmicas, proponiendo:

* Promoveremos la celebracin de acuerdos internacionales 
tendentes a la consecucin de un acuerdo que evite el blanqueo del 
dinero procedente del narcotrfico a travs de la Banca 
internacional.

* La aplicacin de medidas tendentes a impermeabilizar nuestras 
fronteras y costas frente a las drogas.

* El incremento de las operaciones policiales contra el trfico a 
cualquier escala.

* El aumento de las dotaciones policiales especializadas, tanto en 
persecucin del trfico como en la investigacin de los circuitos 
de blanqueo del dinero del narcotrfico.

* La intensificacin de las relaciones con otros pases para 
coordinar planes de deteccin y de represin del trfico 
internacional.

La responsabilidad social

Para combatir el consumo y el trfico de todas estas sustancias y 
productos hay que contar con el concurso de la sociedad, de sus 
lderes de opinin y de sus organizaciones sociales y ciudadanas. 
Los socialistas trabajaremos por la unificacin de esfuerzos y por 
la potenciacin y movilizacin de todas las energas sociales que 
puedan ser utilizadas en esta tarea.

SEGURIDAD CIUDADANA

Defender la convivencia.

La seguridad es un elemento fundamental en el sistema de 
libertades.   En esta concepcin, el Estado es el primer 
responsable de la seguridad de los ciudadanos, si bien precisa de 
la colaboracin del conjunto de la sociedad.

La accin policial

Frente a la delincuencia continuaremos con la adopcin de medidas 
para la actualizacin y modernizacin de los medios personales y 
materiales de las Fuerzas de Seguridad, incrementando sus 
plantillas, distribuyendo sus dotaciones segn ndices de 
poblacin, delincuencia y extensin territorial y profundizando en 
la formacin general y en la especializada, segn exigencias de 
los nuevos mtodos de eliminacin de la delincuencia.
En este orden, nos proponemos:

* Continuar el trasvase de agentes policiales desde puestos no 
operativos a las patrullas uniformadas de Proteccin ciudadana, de 
forma que su presencia en la calle d seguridad a la poblacin y 
disuada a quienes pretendan delinquir.

* Aprobar y desarrollar el Plan de Modernizacin de las Fuerzas y 
Cuerpos de Seguridad del Estado.

* Continuar la formacin y potenciar el funcionamiento de las 
Juntas de Seguridad como foros de colaboracin y coordinacin.

* Se mejorar  la atencin a los ciudadanos que acudan a las 
Comisaras a denunciar delitos o cualquier otro trmite.

* Elaborar el proyecto regulador de la Seguridad Privada.

En todo caso, no bastar n las medidas meramente represivas, sino 
que deber  profundizarse en acciones ms globales, que ataquen las 
causas que afectan a los fenmenos de marginalidad y delincuencia, 
llevando a cabo actuaciones preventivas, asistenciales y 
educativas.

La sociedad contra el terrorismo

Hoy se puede afirmar rotundamente que el terrorismo ha dejado de 
ser una amenaza para el sistema democrtico, aunque contine 
siendo uno de los principales riesgos para la libertad individual 
y para la seguridad personal de los ciudadanos.

Entendemos, junto a las dems fuerzas polticas democrticas, que 
la lucha contra el terrorismo es tarea comn y prioridad 
fundamental del Estado, y que, por consiguiente, exige el mximo 
consenso poltico, un constante intercambio de informacin y 
permanente di logo entre el Gobierno y las fuerzas polticas y 
sociales.

Los acuerdos entre las fuerzas polticas frente al terrorismo son 
el hecho social y poltico ms significativo de los ltimos aos 
en la lucha contra ese fenmeno. Se ha hecho posible as el 
progresivo aislamiento de los terroristas y de quienes les apoyan.
Creemos adecuado mantener y profundizar esta poltica que, junto a 
otras actuaciones, nos permite mirar con positiva esperanza el 
desenlace de este gravsimo problema. En concreto, nos proponemos 
acrecentar:

* La colaboracin entre las fuerzas polticas para aislar 
definitivamente a quienes sostienen o alientan el terrorismo,

* La actividad policial para lograr mayores cotas de eficacia.

* La cooperacin internacional, en el orden multilateral o 
bilateral.

La Proteccin civil

Los derechos individuales y colectivos, la vida y la integridad de 
las personas, estn sometidos a riesgos extraordinarios, que 
pueden derivar tanto de fenmenos naturales como del desarrollo 
industrial o tecnolgico e incluso de la accin incontrolada del 
hombre. El concepto de seguridad como responsabilidad de todos 
adquiere frente a estos riesgos toda su plenitud.

Proseguiremos el desarrollo de la Proteccin civil en sus facetas 
organizativa, coordinadora y de impulso de la accin ciudadana.
En consecuencia, nos proponemos:

* Promover la formacin y la informacin ciudadanas sobre la 
Proteccin civil desde el nivel escolar.

* Fomentar el voluntariado de Proteccin civil.

* Poner en funcionamiento la Escuela de Proteccin Civil, abierta 
a la formacin especializada de personas procedentes de todas las 
Administraciones Pblicas y entidades que lo requieran.

* Promover la formacin especfica de personas con actividades que 
puedan servir de apoyo a las de Proteccin civil.

* Aplicar a los medios materiales de Proteccin civil los avances 
tecnolgicos y cientficos que sirvan para prevenir los riesgos 
naturales o los derivados del desarrollo industrial y para evitar 
o disminuir sus efectos.

* Intensificar la coordinacin entre las Administraciones 
Pblicas, como elemento imprescindible en todas las actuaciones de 
esta naturaleza.

* Estimular las actitudes solidarias de la sociedad espaola. 
corresponsabilizando al ciudadano en las acciones garantizadoras 
de la seguridad.

La seguridad vial

La aprobacin de la Ley de Bases sobre Trfico, Circulacin de 
Vehculos a Motor y Seguridad Vial ha supuesto un importante 
avance. Nos proponemos desarrollarla para garantizar la libertad 
de circulacin y actuar con rigor sobre los conductores que 
amenacen la seguridad de los dems.

Dotaremos de mayores medios personales y materiales a la Guardia 
Civil de Trfico. En especial, incrementaremos su parque de 
vehculos, los medios idneos para las acciones preventivas y de 
auxilio al usuario y al accidentado. Llevaremos a cabo un especial 
esfuerzo desde el nivel escolar en la informacin y formacin vial 
de los usuarios, fomentando actividades solidarias y cvicas en la 
carretera.

JUSTICIA

Ms eficacia y rapidez.

Una sociedad moderna y desarrollada en la que aparecen nuevos 
problemas y demandas exige frmulas jurdicas distintas y un 
ordenamiento adecuado a las nuevas realidades.  Una organizacin 
de la justicia dinmica y eficaz garantiza la libertad y la 
igualdad de los ciudadanos ante la Ley.

Culminar la reforma de la Administracin de Justicia

El Poder Judicial, desde su independencia, con una mayor dotacin 
de medios humanos y materiales ms preparados y modernos, puede 
hoy llevar a cabo su cometido constitucional de administrar 
justicia desde una perspectiva ms favorable.

Como servicio pblico, la Administracin de Justicia debe dar 
respuesta al dinamismo social y a las nuevas demandas que se 
formulen.

Continuaremos las actuaciones encaminadas a elevar el nmero de 
rganos judiciales existentes para conseguir una r pida solucin 
de los asuntos tramitados.

La incorporacin de personal con alta cualificacin y dedicacin 
profesionales se acompaar  de la adecuacin, reforma, 
mecanizacin y modernizacin de las oficinas judiciales.

Una justicia ms gil, r pida y menos costosa

Consideramos imprescindible ultimar las reformas del ordenamiento 
procesal para permitir que los procedimientos judiciales sean 
rpidos, sus resoluciones se cumplan sin demora y proporcione a 
los ciudadanos las menores molestias posibles.

Unificaremos y simplificaremos los tipos de procesos hoy 
existentes, creando un procedimiento de utilizacin generalizada y 
reduciendo al mnimo las especialidades procesales.

En el marco de esta reforma y consolidada la nueva estructura 
judicial, se regular  el Jurado para el enjuiciamiento de 
determinados delitos, promoviendo la participacin de los 
ciudadanos en la Administracin de Justicia'

Abordaremos una nueva regulacin del sistema de justicia gratuita 
que permita simplificar y unificar las normas hoy existentes, 
adaptndolas a la realidad actual.

El Derecho, ante las nuevas demandas sociales

La prctica totalidad de los derechos y libertades reconocidos en 
la Constitucin estn legislativamente desarrollados en trminos 
satisfactorios y cuentan con mecanismos eficaces de tutela 
judicial.

Desde 1982 venimos impulsando reformas de nuestro sistema penal, 
eliminando sus rasgos ms arcaicos y adaptndolo a la aparicin de 
nuevas formas de criminalidad. No obstante, creemos llegado el 
momento de afrontar la elaboracin de un nuevo Cdigo Penal, cuyo 
contenido contemple los hechos penados de acuerdo con la 
valoracin que revisten en la sociedad actual.

La repercusin social y complejidad de esta tarea obligan a que su 
elaboracin sea fruto del ms amplio consenso, siendo previsible 
que su discusin y aprobacin superen la duracin de una 
legislatura.

Los poderes pblicos, adems de perseguir al delincuente, deben 
extender su actuacin a la Proteccin de quien ha sufrido el 
delito y los perjuicios de ello derivados. En esta lnea se 
prestar  especial atencin a las vctimas de la delincuencia, 
impidiendo que quien ha sufrido el delito se vea obligado, adems, 
a atravesar aquellos trmites policiales y judiciales que resulten 
penosos.

Se realizar n las reformas legales necesarias para que, con 
carcter general, las sentencias relacionadas con delitos que 
atenten gravemente contra la sociedad sean cumplidas en su 
integridad. En esta lnea, se evitar  el automatismo en las 
reducciones de penas para delitos de terrorismo y narcotrfico, de 
forma que tales penas slo podrn ser reducidas por razones de 
inters general de la nacin y, en todo caso, mediante tratamiento 
individualizado.

Un Derecho privado moderno adecuado al reto europeo

La construccin del Mercado nico supone tambin la construccin 
de la Europa de los ciudadanos, que tiene que tener traduccin en 
el mundo legal y judicial. Impulsaremos las medidas necesarias 
para lograr una mejor comunicacin y cooperacin entre los rganos 
judiciales espaoles y los de otros pases, especialmente 
europeos, tanto en el  mbito penal como civil.

En la prxima legislatura continuaremos la puesta en marcha de 
medidas legislativas para que el mundo de la empresa pueda 
disponer de formas de organizacin ms flexibles y adecuadas a sus 
actividades. En este sentido promoveremos una reforma de las 
sociedades de responsabilidad limitada y una modificacin del 
marco legal de la competencia desleal.

CULTURA

Un nuevo mpetu Cultural.

La cultura tiene una incidencia fundamental en el libre desarrollo 
de la personalidad de los individuos y en la evolucin social de 
los pueblos.  La expansin de la creatividad intelectual y 
artstica y la participacin generalizada e igualitaria de los 
ciudadanos en los aspectos culturales de la vida social son 
orientaciones Esenciales y permanentes de nuestra poltica.

El espacio cultural

La cultura, lejos de las concepciones conservadoras que la relegan 
a un papel ornamental o la reducen a un simple esfuerzo de 
conservacin, es un instrumento bsico para el desarrollo del 
bienestar social e individual, que potencia los recursos 
patrimoniales y naturales, genera riqueza y empleo, y es, 
asimismo, garanta de un mayor espritu crtico y selectivo ante 
el consumo.

Estamos inmersos en la creacin de un espacio cultural, de 
dimensiones hasta ahora desconocidas, caracterizado por una fuerte 
estructura comunicativa, por la expansin del tiempo libre, el 
ocio y todas las dems manifestaciones culturales. De este modo se 
est configurando un potente sector cultural con cualificada 
incidencia en la vida econmica y social, con grandes necesidades 
de inversin y amplia capacidad para generar empleo.
Las caractersticas de este espacio cultural exigen una creciente 
atencin de los poderes pblicos. Por ello nos proponemos 
incrementar cualitativamente la capacidad de gestin de las 
Administraciones, elevando sensiblemente la atencin a estas 
nuevas necesidades sociales, acelerando la iniciativa de la 
sociedad civil e incrementando la poltica de generacin de 
equipamientos culturales.

Las culturas y lenguas de Espaa

El PSOE considera las culturas y lenguas de Espaa un patrimonio 
enriquecedor, cuya preservacin, estmulo y difusin son objetivos 
deseables. De acuerdo con la Constitucin, y con independencia de 
las competencias especficas de las Comunidades Autnomas, se 
promover n medidas e incentivos especficos para la conservacin y 
conocimiento de estas culturas y lenguas, tanto en Espaa como en 
su proyeccin internacional.

Fomentar la iniciativa social

Con una perspectiva de profundizacin democrtica y de apoyo a la 
autonoma individual y social, promoveremos una participacin 
ciudadana ms activa e igualitaria en la vida cultural, 
particularmente desde entidades asociativas, prestando mayor 
atencin a aquellos colectivos que encuentran especiales 
dificultades de acceso a la cultura, y propiciaremos la 
intercomunicacin cultural de los pueblos de Espaa.
La importancia creciente de la iniciativa privada, el papel de las 
fundaciones culturales o del mecenazgo es un factor positivo que 
debe ser objeto de apoyo. Para ello facilitaremos la inversin 
cultural no lucrativa procedente del  mbito empresarial y, en 
general, de la iniciativa privada, orientndola hacia la 
financiacin de programas de inters general. Con esta finalidad 
se reunir n en una normativa nica y coherente las dispersas 
medidas que favorecen la actividad empresarial y privada en el 
 mbito de la cultura.

Una actividad cultural de mayor calidad

Superados los principales desequilibrios en el campo cultural, la 
mejora de la calidad de los servicios aparece como objetivo 
fundamental. Se trata de adecuar por todos los medios la oferta 
institucional a la demanda ciudadana, modernizar la instalacin y 
funcionamiento de las bibliotecas, museos, casas de cultura, 
etctera, y elevar la calidad de la oferta teatral y musical.
Algunas regiones, muchas ciudades medias y pequeas y, 
principalmente, las zonas rurales precisan de programas concretos 
y esfuerzos concertados que aseguren a sus ciudadanos, desde la 
base de una oferta cultural estable, condiciones de normalidad en 
el desarrollo de su vida cultural.

Se fomentarn los hbitos de lectura perfeccionando la red de 
bibliotecas pblicas, como centros vivos de informacin al 
servicio de los ciudadanos. Los centros de enseanza prestar n 
especial atencin a la formacin de nuevos lectores a travs de* 
las bibliotecas de aula, familiarizando a los nios y jvenes con 
el uso de los libros.

Expandir la creacin cultural

Se impulsar  la creacin cultural, respetando su autonoma, 
reconociendo el papel del artista en nuestra sociedad, apoyando 
los legtimos intereses sociales y econmicos de los creadores, 
mejorando el conjunto de becas, ayudas y premios, y perfeccionando 
las enseanzas artsticas ligadas a los procesos culturales.
Mantendremos la poltica de rehabilitacin de teatros, con medidas 
de apoyo para la creacin teatral, en especial aquellas que 
favorezcan la integracin de los jvenes en el teatro.
El plan de auditorios, la recuperacin y rehabilitacin de grandes 
espacios para la pera, la regulacin de la educacin musical y el 
apoyo a la creacin ser n los elementos de una poltica que tiene 
la ambicin de implantar la msica en Espaa. Respecto a la danza, 
se mantendr  la poltica de apoyo ya iniciada, que aspira a la 
consolidacin del papel de la danza en nuestro panorama cultural.

Un esfuerzo coordinado para hacer ms competitivas nuestras 
industrias culturales

La existencia de las industrias culturales, es garanta de 
libertad y diversidad de la sociedad y cauce por el que los 
ciudadanos expresan su creatividad e iniciativa.
Apoyaremos el desarrollo y la modernizacin de las industrias 
culturales espaolas, y muy particularmente, las audiovisuales, y 
de nuevas tecnologas culturales. Definiremos un conjunto de 
medidas que promuevan el desarrollo de esas industrias, la 
adecuada formacin de sus profesionales, el acceso de los 
ciudadanos a sus productos y su difusin en el exterior.
Estimularemos la creacin cinematogrfica y la presencia de 
nuestro cine en el extranjero. Racionalizaremos el crdito y las 
ayudas econmicas, y ordenaremos las distintas parcelas y mercados 
de la explotacin del cine y los productos audiovisuales. 
Propiciaremos la colaboracin del cine y las televisiones pblicas 
y privada, y fomentaremos el equilibrio entre los distintos 
centros de produccin de Espaa.

Un concepto dinmico de la conservacin y difusin del Patrimonio 
Histrico y de su entorno

El Patrimonio Histrico precisa de una dinmica y eficaz poltica 
de Proteccin que le convierta en una fuente generadora de riqueza 
y empleo.

Seguir n siendo prioritarias la conservacin y restauracin de 
nuestro Patrimonio Histrico y Artstico, la modernizacin y 
consolidacin de la red de museos y el incremento de la poltica 
relativa a los archivos.

Merecern inters especial las iniciativas o programas integrados, 
ligados a la formacin de los jvenes, que tengan como objetivo 
desarrollar los recursos histricos y culturales de determinadas 
comarcas.

Apoyaremos los programas especiales para zonas rurales, Escuelas-
Taller, Universidades Populares y otros programas especficos 
destinados a la superacin de los desequilibrios y a los sectores 
y zonas ms desfavorecidos.

Nuestro papel cultural en el mundo

La cultura espaola aspira a consolidar su papel en el mundo. 
Nuestra participacin en los grandes proyectos culturales, el 
desarrollo de nuevas iniciativas con repercusin universal, la 
promocin de las instituciones culturales, como el Museo del 
Prado, la Biblioteca Nacional u otras ubicadas en las distintas 
capitales espaolas, y especialmente la Proteccin y difusin de 
la lengua comn son aspectos insoslayables de un proyecto 
ambicioso para la cultura espaola.

Los socialistas espaoles reivindicamos el papel de la cultura en 
la construccin de Europa, y en este sentido apoyaremos el 
desarrollo de polticas comunes para el sector audiovisual, as 
como para otros sectores culturales, en el convencimiento de que 
la afirmacin de un espacio cultural europeo, abierto a los 
procesos de transformacin de la Europa Central y Oriental, es 
imprescindible para el intercambio equilibrado con otros 
continentes.

Jvenes

La generacin del 92.

La generacin del 92 va a ser la de los jvenes que vivir n y 
ser n protagonistas de la Europa del siglo XXI.  A estos jvenes 
llevamos nuestro mensaje electoral y con esa generacin tenemos 
que contar de cara al futuro.  Nuestra poltica para los jvenes 
pasa por la elaboracin y ejecucin de un Plan integral que 
cohesione la actuacin del Gobierno en poltica de juventud e 
implique a todas las Administraciones Pblicas y a los agentes 
sociales.

Empleo y educacin

La tarea de facilitar la transicin de los jvenes desde el 
sistema educativo hasta su insercin social y laboral es hoy 
diferente y ms compleja que nunca. Desde este nuevo marco social, 
cultural y tecnolgico se deber  impulsar la formacin permanente, 
acercando la educacin al entorno laboral y territorial, y 
promoviendo las capacidades emprendedoras y la versatilidad sobre 
una slida formacin de base.

En este perodo deberemos culminar la Reforma de las Enseanzas 
Medias, de forma que se adecue el sistema educativo a las demandas 
sociales, ofreciendo un Bachillerato diversificado y con una 
importante carga de optatividad y una enseanza tcnico-
profesional dignificada que se ajuste a las demandas del sistema 
productivo.

La Formacin Profesional debe ser el eje sobre el que se apoya la 
experiencia laboral en la empresa. Debemos preparar 
profesionalmente a los jvenes para su insercin laboral en 
condiciones de idoneidad.

La extensin de la escolarizacin obligatoria hasta los diecisis 
aos propuesta en este programa permitir  el acceso al trabajo en 
condiciones no discriminatorias, originadas generalmente por 
motivos econmicos.

Es necesario arbitrar medidas especficas que faciliten y 
estimulen el acceso de los jvenes al trabajo, especialmente en el 
caso del primer empleo, en este marco es de vital importancia la 
Formacin Profesional ocupacional. Esta Formacin debe ser 
cuantificada en sus niveles mnimos y su ejecucin (a cargo de la 
propia empresa o de centros de Formacin Profesional ocupacional) 
planificada y controlada debidamente.

Adems, medidas que incentiven la contratacin estable de aquellos 
jvenes con contratos temporales, que pongan el acento en el 
control de los contenidos formativos de los contratos de formacin 
y en prcticas, y que promuevan la Constitucin de un fondo de 
avales que permita a las empresas proyectadas por jvenes 
conseguir los crditos precisos para el lanzamiento de sus 
actividades; en este sentido, se agilizarn los trmites 
burocrticos para todas las iniciativas generadoras de empleo.
Por otro lado, y en el marco del fomento del empleo, se arbitrar n 
fondos de apoyo para organizaciones juveniles y sociales que 
realicen actividades en este sentido.

Acceso de los jvenes a la vivienda

Hoy, los jvenes tienen graves problemas para acceder a su primera 
vivienda. A los precios actuales, las dificultades de acceso a la 
vivienda son para ellos, en muchos casos, insalvables.
La poltica de vivienda debe hacer especial incidencia en 
solucionar las necesidades de este colectivo. De ah que haya que 
crear -y fomentar con diversos instrumentos econmicos- nuevas 
figuras de apoyo a la construccin y rehabilitacin de viviendas 
que por su tamao y distribucin estn pensadas especficamente 
para jvenes. Esta poltica deber  tener en cuenta la mayor 
movilidad social y geogrfica de estos colectivos.

Informacin, participacin y experiencias vitales

Los servicios y las prestaciones destinados a mejorar el ocio de 
los jvenes constituyen elementos de formacin en la autonoma 
personal que los convierten en factores complementarios de la 
poltica de juventud. Integrar a los jvenes en la sociedad exige 
respetar su derecho a la diferencia.

Los programas culturales pondrn el acento en el trnsito de lo 
vocacional a la especializacin y profesionalizacin de los 
jvenes creadores. Asimismo fomentaremos los programas de 
formacin en las profesiones auxiliares y tcnicas que rodean el 
hecho cultural.

El turismo juvenil es uno de los factores ms importantes de 
movilidad de los jvenes, por lo que los programas de turismo para 
este sector deber n ser ampliados.

El servicio ms solicitado por los jvenes tras el turismo es el 
de la informacin que les prestan las Administraciones Pblicas y 
algunas entidades privadas. Apoyaremos la red de puntos y centros 
de informacin juvenil mejorando los conocimientos de los 
informadores y los medios tcnicos a su servicio.
Las acciones en favor de la participacin de los jvenes seguir n 
ocupando un lugar destacado en el compromiso de los socialistas 
con la sociedad.

Continuaremos apoyando el asociacionismo y considerando las 
asociaciones juveniles no slo como escuelas de ciudadana, sino 
tambin como agentes positivos en la accin social y en la 
vertebracin solidaria.

Se crear n las condiciones para que su fortalecimiento les permita 
responsabilizarse de muchos de los servicios que demandan los 
jvenes y la sociedad en su conjunto. El di logo entre sus 
asociaciones y la Administracin deber  ser cada vez ms intenso y 
fructfero.

MUJERES

Avanzar en la igualdad real.

Hoy, las mujeres espaolas se pueden equiparar en cuanto a la 
igualdad de derechos, a las mujeres de los pases ms avanzados de 
la Comunidad Europea. Pese a ello, todava existen obstculos que 
les impiden su participacin plena, en pie de igualdad, en el 
trabajo, la cultura o la poltica.  Para muchas mujeres sigue 
siendo difcil hacer compatible trabajo profesional y vida 
familiar, acceder a trabajos considerados como masculinos o a 
puestos de responsabilidad y decisin.

Sin embargo, es necesario que las mujeres se incorporen a la 
dinmica social, por lo que impulsaremos la construccin de una 
sociedad igualitaria para hombres y mujeres, mediante medidas 
positivas que superen la situacin existente.

Iguales posibilidades de educacin y empleo

Las diferencias en la formacin sitan a las mujeres en peores 
condiciones que los hombres a la hora de acceder a un puesto de 
trabajo.

Para corregir esta situacin potenciaremos la igualdad de 
oportunidades en el acceso a todas las formas de enseanza y a 
todos los tipos de formacin.

Facilitaremos la insercin profesional de aquellas mujeres adultas 
que deseen realizar trabajos fuera del hogar y que tengan escaso 
nivel de estudios, mediante un Plan de educacin permanente con la 
finalidad de proporcionarles una formacin bsica.
Desde 1985, un milln de mujeres se han incorporado al mercado 
laboral. Pese a ello, el nivel de desempleo femenino es todava 
elevado, persisten situaciones de discriminacin laboral por razn 
de sexo y de desigualdad en las condiciones de trabajo.
Para hacer frente a esta situacin:

* Intensificaremos las medidas de apoyo a la contratacin de 
mujeres, sobre todo en sectores donde se encuentran poco 
representadas, dedicando programas especficos a los colectivos 
con mayores dificultades.

* Potenciaremos la participacin igualitaria de las mujeres en los 
programas de fomento de empleo, en particular los del Fondo Social 
Europeo.

* Aumentaremos la participacin de mujeres en los cursos o 
programas de formacin ocupacional, procurando la diversificacin 
de las opciones profesionales.

* Llevaremos a cabo programas de acciones positivas en las 
empresas y las Administraciones Pblicas para promover la 
presencia igualitaria de las mujeres en todos los niveles 
profesionales.

* Adaptaremos nuestra legislacin a la Directiva Comunitaria 
relativa a la aplicacin del principio de igualdad de trato entre 
hombres y mujeres que ejerzan una actividad autnoma, incluidas 
las actividades agrcolas.

* Armonizaremos y desarrollaremos la legislacin sobre Proteccin 
a la salud laboral de las mujeres, especialmente entre el perodo 
de gestacin y crianza.

Reparto de responsabilidades

La participacin activa de la mujer se ve obstaculizada por sus 
responsabilidades familiares. El reparto de esas responsabilidades 
favorecer  el desarrollo de una sociedad ms equitativa y plural.
Estimularemos, mediante programas de informacin, el que los 
padres se acojan a la posibilidad de disfrutar el permiso por 
paternidad y la excedencia para el cuidado de los hijos. 
Igualmente fomentaremos, desde los primeros niveles educativos, el 
cambio de actitudes para un reparto ms igualitario del trabajo 
domstico.

La existencia de servicios sociales y de programas de cuidado de 
personas dependientes (nios, ancianos, minusvlidos) favorecer  
la participacin de la mujer, no slo en el mundo laboral, sino en 
la vida asociativa, en la cultura, la poltica, etc.
Para ello crearemos y apoyaremos la existencia de escuelas 
infantiles con el fin de garantizar la atencin educativa de los 
nios de cero a tres aos con un horario adaptado a sus 
necesidades especficas y a las de sus padres.

Otras actuaciones

Existen colectivos de mujeres en los que la desigualdad y la 
marginacin se manifiesta con especial dureza. Las mujeres, 
vctimas de malos tratos, seguir n siendo objeto de medidas 
especiales de apoyo en casas de acogida y en los programas de 
reinsercin, mereciendo, adems, la atencin especializada por 
parte de los cuerpos de seguridad.

Seguiremos impulsando la atencin primaria y la Medicina 
preventiva en los campos de la planificacin familiar y la 
prevencin de cnceres ginecolgicos.

Impulsaremos la adopcin de las medidas necesarias para conseguir 
una aplicacin ms gil y suficiente de la Ley 9/85, sobre 
despenalizacin de la interrupcin voluntaria del embarazo.

CONSUMIDORES

Informacin y participacin.

La Proteccin de los consumidores y de los usuarios forma parte de 
la extensin de los derechos individuales y de la modernizacin 
del sistema productivo.  Proteger a los consumidores y usuarios 
obliga a la articulacin del derecho a la salud, a la seguridad y 
a la salvaguarda frente a los intereses econmicos, as como a 
dotar de mayor capacidad de decisin a los ciudadanos mediante la 
informacin y la educacin.  La defensa del consumidor fomenta la 
calidad y transparencia del mercado, eliminando la competencia 
desleal y las prcticas restrictivas de la misma.

Derechos de consumidores y usuarios

Nuestro objetivo es que los ciudadanos y usuarios conozcan sus 
derechos y puedan adoptar una posicin activa en la defensa de sus 
intereses. Para ello:

* Proseguiremos la Proteccin legal M consumidor y del usuario 
para equilibrar su posicin con la de los fabricantes y vendedores 
de bienes y servicios. Desarrollaremos normas que eviten la 
superioridad de los grandes grupos comerciales frente al 
consumidor y al usuario.

* Regularemos aquellas modalidades de contratacin, como las 
ventas a domicilio por correo o en rgimen de adhesin, que puedan 
dar origen a una situacin de supremaca frente al consumidor.

* Estableceremos un sistema de responsabilidad por los daos 
causados como consecuencia de la fabricacin y venta de productos 
defectuosos.

* Facilitaremos el acceso a la Justicia de los consumidores, 
estableciendo procedimientos rpidos que favorezcan las acciones 
colectivas.

* Fomentaremos el desarrollo y la expansin de las Juntas 
arbitrales de consumo, con el fin de amparar los derechos de 
usuarios y consumidores.
* Intensificaremos los programas de informacin y educacin del 
consumidor.

La coordinacin Administrativa

Una eficaz poltica de Proteccin al consumidor, dentro de la 
actual distribucin competencial entre Ayuntamientos, Comunidades 
Autnomas y Administracin Central, exige coordinar la actuacin 
de los diversos organismos pblicos existentes. Favoreceremos la 
incorporacin de los municipios a la actividad de control e 
inspeccin de los bienes y servicios en su proceso de 
comercializacin.

El apoyo al asociacionismo

La defensa del consumidor debe verse favorecida por la existencia 
de una normativa adecuada que garantice sus derechos, pero tambin 
Por el papel activo de los ciudadanos ante los casos de 
irregularidades.

Fortaleceremos los movimientos asociativos como procedimiento que 
asegure los derechos de los consumidores. Propiciaremos el di logo 
entre el movimiento asociativo y los sectores de la produccin.
Apoyaremos los instrumentos informativos y los medios tcnicos y 
jurdicos que posean las organizaciones de consumidores, para 
garantizar su funcionamiento y autonoma.

ADMINISTRACIONES PBLICAS

Un servicio al ciudadano.

En su vida cotidiana, el ciudadano tiene una intensa relacin con 
la Administracin Pblica.  Desde el polica que regula el trfico 
y vigila por su seguridad personal, hasta el mdico que le atiende 
en un Centro de Salud, pasando por el maestro que ensea a sus 
hijos o el funcionario que le renueva el carnet de conducir o le 
tramita una pensin de jubilacin.  Esta variedad de situaciones 
hace que un servicio pblico r pido y eficaz sea esencial para 
mejorar la calidad  de vida de los ciudadanos.
Para conseguirlo es preciso redoblar los esfuerzos de adaptacin 
de la Administracin a las exigencias de una sociedad en 
permanente cambio.

Una organizacin ms flexible

La primera exigencia para que la Administracin funcione es la 
adecuacin permanente de su organizacin a las tareas que tiene 
que cumplir.

Nos proponemos:

* Avanzar progresivamente en una organizacin administrativa 
basada en mdulos funcionales dotados de autosuficiencia para las 
tareas que tengan encomendadas y cuyos procedimientos de actuacin 
estn adecuados a las mismas de modo que se acabe con 
duplicaciones intiles, o servicios o dependencias imposibilitados 
de alcanzar su objetivo por exceso, o insuficiencia de personal o 
por falta de instrumentos operativos.

* Delimitar claramente el nivel poltico, responsable de adoptar 
las decisiones de esta naturaleza, y el nivel administrativo, 
responsable de la gestin y del funcionamiento de los servicios 
pblicos, de forma que los criterios de profesionalidad sean los 
que determinen el acceso y continuidad de estos ltimos en las 
funciones que desempeen, con independencia de los cambios que un 
sistema democrtico lgicamente implica para el nivel poltico.

* Utilizar instrumentos flexibles de organizacin, que en algunos 
casos puedan adoptar frmulas jurdicas distintas de las actuales, 
sin perder en su origen y finalidad el carcter pblico.

Gastar bien y definir responsabilidades

Durante nuestra gestin, los socialistas hemos hecho un importante 
esfuerzo para incrementar los recursos destinados a la prestacin 
de servicios pblicos. Hemos tratado, as, de recuperar la gran 
diferencia histrica que en este aspecto existe entre Espaa y el 
resto de los pases de la Comunidad Europea. Pero la mejor 
prestacin de servicios pblicos no puede provenir slo de gastar 
ms, sino tambin de gastar mejor, de forma ms efectiva y con 
mayor exigencia de calidad.

Por ello, adems de dotar con los recursos necesarios a la 
produccin de servicios pblicos, se trata ahora de profundizar en 
los sistemas de planificacin y gestin, fomentando la iniciativa 
y responsabilidad de los funcionarios y avanzando en la 
simplificacin de requisitos formales de procedimiento que 
retrasan innecesariamente la gestin.

A la vez, los sistemas de presupuestacin deben ajustarse cada vez 
ms a los objetivos ltimos que el gasto pretende cubrir y no a 
las unidades administrativas encargadas de efectuarlo.
Nos proponemos:

* Dotar de mayor autonoma a los rganos administrativos y a sus 
gestores exigindoles responsabilidad por los resultados.

* Impulsar el presupuesto por programas.

* Simplificar los controles previos al gasto para exigir toda la 
claridad y responsabilidad una vez efectuado el mismo.

Atencin a los recursos humanos

Como en cualquier otra gran empresa, el factor ltimo sobre el que 
descansa el buen o mal funcionamiento de la Administracin es su 
elemento humano. En una sociedad en que la calidad de vida de los 
ciudadanos depende en una parte importante de los servicios 
pblicos hay que hacer que las mujeres y hombres que trabajan en 
la Administracin se sientan identificados con su tarea y 
razonablemente satisfechos de la misma.

Es necesario continuar modificando la concepcin clsica y 
uniforme de la Administracin Pblica. Para ello:

* Agilizaremos los sistemas de seleccin.

* Mejoraremos los sistemas de concurso para cubrir con eficacia 
los puestos de trabajo.

* Garantizaremos las posibilidades de promocin y carrera en 
funcin del trabajo efectuado.

* Perfeccionaremos los sistemas de incentivos salariales.

* Desconcentraremos los sistemas de gestin de personal.

La Administracin tiene asimismo que mejorar la formacin de su 
personal iniciando un intercambio de experiencias con la empresa 
privada.

Avanzar progresivamente

Aplicaremos los principios expuestos a  reas concretas de la 
Administracin, contrastando su funcionamiento, corrigiendo sus 
insuficiencias y generalizando la experiencia que se obtenga al 
conjunto de la Administracin.

En los prximos aos nos proponemos profundizar en esa tarea, 
dando prioridad a  reas que por sus caractersticas o por su 
especial incidencia en la calidad de vida de los ciudadanos as lo 
aconsejen.

Las Comunidades Autnomas

Diez aos despus de la aprobacin de los primeros Estatutos de 
Autonoma en el Pas Vasco y Catalua, la consolidacin de la 
estructura autonmica es un hecho reconocido por todos. Las 
Comunidades Autnomas han alcanzado un elevado nivel de 
autogobierno y son responsables de importantes servicios pblicos, 
controlando ya un volumen de gasto superior a los cuatro billones 
de pesetas. El difcil y complejo proceso abierto por la 
Constitucin est, en lo esencial, culminado, sin que el mismo 
haya supuesto un trauma en el funcionamiento de los servicios 
pblicos transferidos.

El desarrollo autonmico, en sus lneas fundamentales, debe 
hacerse mediante acuerdos entre las diferentes fuerzas polticas 
por encima de diferencias partidistas y con sentido de Estado.
Por ello, los socialistas reiteramos nuestra oferta a las 
restantes fuerzas polticas para alcanzar un Pacto de Estado que 
permita continuar avanzando en un marco de estabilidad y progreso.
Este acuerdo global debe comprender el  mbito competencial de las 
Comunidades Autnomas del artculo 143 en aquellas competencias 
que por razones de eficacia en el servicio al ciudadano se 
requiera un nivel homogneo en todo el pas. Igualmente es preciso 
dotar de Estatutos de Autonoma a las ciudades de Ceuta y Melilla, 
llegar en 1991 a un nuevo acuerdo sobre el sistema de financiacin 
autonmica y proceder a la reforma del Reglamento del Senado para 
potenciar el papel del mismo como Cmara de representacin 
territorial.

En esta legislatura ser  necesario volver a negociar el acuerdo de 
financiacin de las Comunidades Autnomas. Esta negociacin se 
realizar  de manera que stas dispongan de un sistema de 
financiacin apoyado en los principios de autonoma, suficiencia, 
solidaridad y cooperacin, en el que la disponibilidad de sus 
recursos guarde una estrecha relacin con la evolucin que sigan 
los ingresos tributarios del Estado y, adems, se alcance la 
adecuada articulacin entre el FEDER y el FCI para que ambos se 
impulsen mutuamente, consiguindose la mxima eficacia en la 
aplicacin de sus recursos.

Tambin en esta legislatura deber  negociarse el cupo vasco para 
el quinquenio 1992-1996, negociacin que deber  apoyarse en los 
mismos principios de autonoma, suficiencia y solidaridad, de 
acuerdo con el sistema de Concierto Econmico que rige para 
Euskadi.

Al mismo tiempo constituir  un objetivo importante el incremento 
de la coordinacin de las polticas tributarias en los tributos 
cedidos y los tributos estatales y en la gestin de los mismos, 
especialmente en lo que se refiere a la fijacin de los valores de 
los bienes inmuebles.

Por el contrario, la Constitucin ' de grandes espacios econmicos 
y la necesidad de poseer instrumentos capaces de llevar a cabo 
polticas econmicas y - sociales hacen que los grandes impuestos 
que actan sobre la renta y el consumo deban quedar gestionados 
por la Administracin Central.

El Estado de las Autonomas slo puede funcionar mediante una 
coordinacin en la que se integren las responsabilidades de cada 
parte. Ello es especialmente cierto en todo el  rea de 
competencias compartidas, as como, tras la integracin en la CEE, 
en el desarrollo de las polticas comunitarias, en el que es 
preciso coordinar los intereses regionales con los de Espaa como 
Estado miembro.

Nos proponemos continuar desarrollando las conferencias 
sectoriales, las comisiones de cooperacin bilateral y la 
colaboracin de las Comunidades Autnomas en la gestin de las 
ayudas procedentes de los fondos estructurales comunitarios.

Corporaciones Locales

Los socialistas reafirmamos la necesidad de potenciar las 
entidades locales dotando de estabilidad a sus instituciones. En 
la idea de acercar el poder a los ciudadanos creemos que muchos 
servicios ahora prestados por otras Administraciones Pblicas 
pueden pasar a los municipios.

La reciente aprobacin de la Ley de Haciendas Locales ha cubierto 
una importante aspiracin, haciendo efectivos los principios 
constitucionales de autonoma y suficiencia financiera local.
La Ley ha reordenado y simplificado el sistema impositivo local y 
ha previsto la participacin estable de los Ayuntamientos y 
Diputaciones en los ingresos del Estado. Su puesta en prctica 
debe contribuir a consolidar financieramente dichas instituciones 
y garantizar el papel que les corresponde en la sociedad del 
futuro.

Los pequeos municipios se enfrentan a crecientes demandas para 
incrementar la calidad de vida de sus vecinos. Estimularemos su 
asociacin para la prestacin conjunta de servicios y como soporte 
y apoyo de iniciativas que no podran afrontar aisladamente.
Reformaremos el vigente programa de cooperacin local, 
intensificando su apoyo financiero, especialmente dirigido a 
abastecimiento de aguas, saneamientos, servicios bsicos y 
carreteras locales, estimulando aquellos mecanismos que favorezcan 
la prestacin y gestin mancomunada de los mismos.
Las grandes aglomeraciones de poblacin generan problemas 
especficos cuya solucin a menudo rebasa las posibilidades de 
actuacin de Ayuntamientos aislados. Determinados servicios deben 
abordarse desde las  reas metropolitanas, favoreciendo enfoques de 
colaboracin entre los distintos niveles de la Administracin.
Dedicaremos una especial atencin a la poltica del transporte 
pblico en las grandes  reas urbanas, con frmulas del tipo 
contrato-programa u otras que se muestren efectivas.

POLTICA EXTERIOR, PAZ Y SEGURIDAD

Paz, desarrollo y derechos humanos.

El perodo de distensin que estamos viviendo en los ltimos aos 
sita al mundo ante una oportunidad histrica para superar lo que 
varias generaciones haban llegado a aceptar como problemas sin 
solucin: la confrontacin Este-Oeste, la carrera de armamentos, 
la creciente polarizacin entre un mundo desarrollado y otro 
subdesarrollado o el deterioro del medio ambiente.  Espaa entre 
en la dcada de los 90 con una posicin sensiblemente reforzada en 
el contexto internacional, tras su incorporacin a la Comunidad 
Europea y la definicin de su poltica de seguridad en 1986.  
Tenemos la posibilidad de ampliar y profundizar las tareas de 
nuestra poltica exterior contribuyendo activamente al logro de 
unas relaciones internacionales basadas en la paz y la seguridad, 
la democracia, el desarrollo y el respeto de los derechos humanos.

Contribucin a la paz y a la seguridad

El perodo de distensin internacional que estamos viviendo ha 
abierto fundadas esperanzas en conseguir un modelo de seguridad 
internacional que excluya la carrera de armamentos, posibilite 
acuerdos efectivos de desarme y disminuya el riesgo nuclear. Hoy, 
ms que nunca, existen condiciones para la consolidacin del clima 
de di logo y confianza que aleje nuevas tensiones.
Durante los ltimos cinco anos, Espaa ha establecido el marco de 
una poltica de paz y seguridad acorde con nuestros intereses, y 
dentro del sistema de seguridad europeo y occidental al que 
pertenecemos, que ha supuesto, al mismo tiempo, una contribucin a 
la estabilidad y la distensin internacional.

Durante este perodo se ha llevado a cabo un proceso paralelo de 
modernizacin de las Fuerzas Armadas espaolas para adaptarlas a 
los nuevos cometidos de la poltica de seguridad y defensa 
diseada.

Estos planes de modernizacin han permitido reducir los efectivos 
de las Fuerzas Armadas, a la vez que la complejidad de los 
materiales y sistemas de armas han hecho necesario el aumento del 
voluntariado especial.

El Gobierno socialista redujo ya en 1984 el tiempo obligatorio de 
permanencia en filas de los jvenes espaoles de quince a doce 
meses.

Las actuales circunstancias nacionales e internacionales permiten 
abordar una nueva revisin de la estructura y organizacin de las 
Fuerzas Armadas, de forma que alcancen una mayor eficacia 
operativa con un menor nmero de efectivos ms preparados.
En la prxima legislatura fijaremos en nueve meses el tiempo, de 
duracin del servicio militar, mejorando las condiciones de su 
prestacin y los planes de instruccin.

Esta reduccin se aplicar  igualmente y de modo proporcional a la 
prestacin social sustituto ra.

Elaboraremos y pondremos en prctica un Plan de Modernizacin del 
Servicio Militar que lo adapte a las necesidades actuales y 
tambin a las capacidades de nuestros jvenes, progresivamente ms 
formados.

El proceso de distensin constituye una extraordinaria oportunidad 
que debemos saber aprovechar para impulsar las negociaciones de 
desarme y contribuir a la solucin pacfica de los conflictos.
Continuaremos impulsando en todos los foros internacionales los 
procesos de desarme a los ms bajos niveles de las capacidades 
ofensivas de ambas alianzas, de forma equilibrada y verificable, 
particularmente las negociaciones para la reduccin de armas 
convencionales en Europa (CFE) y las desarrolladas en Ginebra, 
tendentes a la supresin total de las armas qumicas.

Intensificaremos el apoyo al sistema de Naciones Unidas con vistas 
a fortalecer el papel de esta organizacin y coadyuvar a la 
solucin pacfica de los conflictos. Mantendremos el compromiso de 
que Espaa participe, cuando sea requerida, en las Operaciones de 
Mantenimiento de la Paz desarrolladas por la ONU, tal como se ha 
iniciado, por primera vez, en los casos de Angola y Namibia.
Apoyamos la realizacin de una Conferencia Internacional de Paz 
para Oriente Prximo bajo los auspicios del Consejo de Seguridad 
de Naciones Unidas y con la participacin de todas las partes 
implicadas en el conflicto, de acuerdo con la Declaracin de 
Madrid de Junio de 1989. Su objetivo ser  la bsqueda de una paz 
justa y duradera sobre la base de encontrar una frmula de 
autogobierno nacional para el pueblo palestino que garantice la 
seguridad de la regin y los derechos del Estado de Israel 
reconocidos por las Naciones Unidas.

Respaldaremos aquellas iniciativas que tiendan a buscar el acuerdo 
de las grandes potencias y de los pases de la regin para la 
retirada del Lbano de todas las fuerzas extranjeras y 
salvaguardar la independencia e integridad territorial de ese 
pas.

Seguiremos apoyando las iniciativas de paz para la solucin del 
conflicto del Sahara Occidental, de acuerdo con las resoluciones 
de Naciones Unidas y las gestiones del Secretario General de la 
Organizacin.

Libertades y derechos humanos

El colapso del sistema de los pases comunistas ha provocado 
fenmenos de cambio poltico en algunos de ellos. Apoyaremos con 
la mayor voluntad estos procesos y la liberalizacin social de 
estos pases, y en particular, colaboraremos econmicamente con 
aquellos que han dado pasos significativos en este sentido.
El apoyo poltico y econmico del Consejo de Europa y de la 
Comunidad Europea puede constituir un importante factor para el 
xito de estos procesos, que suponen una oportunidad excepcional 
para la democratizacin y la plena vigencia de los derechos 
humanos en una gran parte del mundo.

Seguiremos apoyando los esfuerzos internacionales para el 
definitivo desmantelamiento del sistema del "apartheid" en la 
Repblica de Sudfrica, ejemplo de violacin de los derechos 
humanos.

La intensificacin de la cooperacin internacional en la lucha 
contra el terrorismo y el narcotrfico constituye un objetivo 
prioritario, ya que supone una grave amenaza para la convivencia 
pacfica y en libertad de todos los pases de la comunidad 
internacional.

La construccin europea

El horizonte 92 y la entrada en vigor del Acta nica Europea 
constituyen una coyuntura clave para el futuro de la Comunidad. 
Nuestro objetivo es la construccin de una Europa poltica, 
econmica y socialmente unida, y, al mismo tiempo, unida desde el 
punto de vista de la paz y la seguridad.

La plena realizacin del Acta nica incluye el reforzamiento de la 
Cooperacin Poltica Europea como proceso de informacin, consulta 
y accin comn entre los Doce en el  mbito de la poltica 
exterior.

La articulacin progresiva de una poltica de seguridad comn es 
un elemento indisociable del proyecto de unidad europea.
El reforzamiento del sistema de seguridad europeo a travs de la 
Unin Europea Occidental (UEO) constituye un punto de partida 
importante para dotar a Europa de un verdadero proyecto de paz y 
seguridad propio.

En el marco de una Europa progresivamente ms integrada tiene cada 
vez menos sentido la subsistencia de una situacin de anacronismo 
colonial como la de Gibraltar. Proseguiremos el camino emprendido, 
a partir de la Declaracin de Bruselas de 1984, para lograr la 
reintegracin de Gibraltar a Espaa, mediante el di logo y la 
negociacin con el Reino Unido, tomando en consideracin los 
legtimos intereses de la poblacin gibraltarea y del Campo de 
Gibraltar.

El mayor grado de integracin europea tiene una dimensin 
exterior, que va a exigir una redefinicin de la poltica de las 
relaciones de los Doce frente a terceros pases.

La Comunidad deber  en general reforzar ms an sus lazos con 
otras  reas del mundo y, en especial, con los pases de la EFTA, 
de IberoAmrica, Este de Europa y el Magreb.

Proyeccin de Espaa en IberoAmrica

El reforzamiento de la dimensin iberoamericana de la poltica 
exterior espaola constituye uno de los objetivos prioritarios de 
los prximos aos.

Los principios que guiar n la accin en este  mbito siguen siendo 
la paz en Centro Amrica, la democratizacin del Continente y el 
desarrollo y progreso de sus pueblos.

En Centro Amrica se proseguir  la poltica de apoyo a la 
pacificacin y democratizacin sobre la base de los Acuerdos de 
Esquipulas II Se impulsar  en el seno de la Comunidad Europea, la 
cooperacin econmica y financiera con la regin en la lnea 
desarrollada hasta ahora.

Intensificaremos los esfuerzos, tanto en el piano bilateral como 
comunitario, para promocionar la recuperacin democrtica en todo 
el Continente y contribuir a consolidar y fortalecer los sistemas 
democrticos y la paz mediante el apoyo poltico, econmico y 
financiero.

Los incipientes procesos de democratizacin en Chile y de 
transicin de Paraguay requieren del apoyo y vigilancia de la 
comunidad internacional hasta la consolidacin de un sistema pleno 
de convivencia democrtica.

Contribuiremos a dar soluciones realistas al problema de la deuda 
en foros como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Mundial. 
La propuesta presentada al Consejo Europeo de Madrid para crear un 
Fondo Europeo de Garanta es un buen ejemplo de nuestra poltica.
Propiciaremos tambin acuerdos bilaterales para superar la crisis 
de la deuda y crear condiciones favorables para la inversin 
privada en el Continente, en la lnea ya desarrollada con algunos 
pases iberoamericanos.

Se potenciar  el fondo Quinto Centenario creado mediante acuerdo 
entre Espaa y el Banco Interamericano de Desarrollo para 
financiar programas que tengan una incidencia social y econmica 
en los pases de la regin.

La Conferencia Iberoamericana de Comisiones Nacionales para el 
Quinto Centenario contar  con el impulso de Espaa para que 1992 
sea el punto de partida de unas progresivas institucionalizacin y 
vertebracin poltica, econmica y cultural de la Comunidad 
Iberoamericana de Naciones.

Cooperacin al desarrollo

La distancia entre los pases en vas de desarrollo y los pases 
desarrollados ha aumentado dramticamente desde el comienzo en 
1982 de la crisis de la deuda externa. Pero las dificultades de 
los pases en desarrollo van ms all de los problemas planteados 
por su deuda externa.

En un mundo cada vez ms interdependiente no cabe concebir un 
crecimiento estable del Norte sin abordar decididamente los 
problemas de desarrollo del Sur, sometido a una creciente presin 
demogrfica y con una capacidad de compra prcticamente estancada. 
Una poltica de cooperacin al desarrollo para estos pases debe 
contemplar, junto con la ayuda humanitaria, aspectos comerciales, 
tcnicos y de inversin.

Durante la prxima legislatura se realizar  un esfuerzo sustancial 
para aproximar nuestra Ayuda Oficial al Desarrollo a la media de 
los pases de la OCDE.

En nuestra condicin de pas comunitario, asumimos la poltica de 
desarrollo de la CEE, incorporando frica Subsahariana a nuestras 
 reas de actuacin prioritarias y reclamando al mismo tiempo de la 
Comunidad la formulacin de una poltica para el desarrollo de 
IberoAmrica, dotada de los adecuados instrumentos financieros.
Igualmente impulsaremos en la CEE la definicin de una autntica 
poltica mediterrnea, as como un esfuerzo de cooperacin 
econmica que favorezca el desarrollo y potencie las actuales 
tendencias democratizadoras. En este sentido, apoyaremos los 
procesos de integracin regional y, en particular, favoreceremos 
el di logo entre la CEE y la Unin del Magreb rabe

La cooperacin para el desarrollo no puede ser slo una poltica 
gubernamental, exige una movilizacin y una conciencia crecientes 
en la sociedad espaola. Se impulsar  un voluntariado civil para 
la cooperacin al desarrollo que sea la concrecin prctica de la 
solidaridad internacional y que deber  plasmarse en un Estatuto 
del Cooperante.

Desarrollaremos una poltica coherente de potenciacin de las 
organizaciones no gubernamentales cuyo objetivo sea la ayuda al 
desarrollo.
